Mostrando entradas con la etiqueta Estructuras sociales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Estructuras sociales. Mostrar todas las entradas

sábado, 21 de noviembre de 2009

Libertad falaz

Pep Castelló

¿De qué son libres los pobres en el mundo que gobiernan los ricos?

Con motivo del veinte aniversario de la caída del muro de Berlín, durante unos cuantos días han abundado toda clase de comentarios en los que no faltaba la palabra “libertad”. Eso me ha traído a la memoria que hace algún tiempo difundí entre mis contactos un artículo de Frei Betto en el que elogiaba los logros sociales de Cuba. A una amiga monja le extrañó que Betto pudiese elogiar la actuación del régimen cubano puesto que «como todo el mundo sabe, en Cuba no hay libertad». Le pasé la pregunta a otra amiga monja radicada en América Latina, que conoce muy bien la realidad de Cuba y la de su patria grande, y esta me respondió: «cierto que hay cosas que se debieran mejorar; pero la falta de libertad de los ricos en Cuba es cosa de niños comparada con la que padecen los pobres en los países que gobiernan los ricos».

Una respuesta tan contundente no puede por menos que hacernos reflexionar sobre qué entendemos por libertad y qué por esclavitud, dos ideas que suelen evocarnos un imaginario de tiempos pretéritos y países lejanos, como si un ataque de presbicia mental nos impidiese ver la realidad que tenemos cerca.

Libre es solamente quien no está sometido a otro. Pero en modo alguno puede considerarse libre quien para subsistir necesita agachar la cerviz ante quien controla los recursos que le son necesarios.

En nuestra opulenta civilización occidental cristiana, libres son los amos del mundo, y nadie más. Y amos son quienes detentan la propiedad de la tierra, quienes controlan las finanzas, los recursos alimentarios de la población, los medicamentos y todo cuanto es necesario para la subsistencia. Pero también son amos quienes controlan los medios de información-desinformación de masas, los sistemas educativos, las ofertas de ocio, y todo cuanto contribuye a configurar la forma de pensar y sentir de la población, porque la esclavitud se forja en la mente de la persona. Quien le controla la mente controla todo su hacer.

A los pobres se les ha controlado siempre la mente. Siempre sus amos les han dicho qué debían pensar, qué debían hacer, cómo tenían que actuar, cómo comportarse, cómo vestirse, qué deben elegir, a quién tienen que votar... Y eso se lo han dicho siempre quienes no han pensado sino en sus propios beneficios, con desprecio absoluto del bien común y de la igual dignidad que todos los seres humanos tenemos por la sola razón de serlo.

Hoy los pobres del mundo, al igual que en tiempos remotos, son esclavos de los ricos. Poco importa que esa esclavitud no sea evidente para la mayor parte de la población, la cual no piensa sino en satisfacer sus necesidades más primarias, porque quienes sí piensan se dan de bruces con ella en cuanto intentan sobrepasar los límites que quienes mandan les tienen fijados.

Los amos del mundo y sus paladines se llenan la boca hablando de libertad y democracia. En un discurso más que dudoso se atreven incluso a contraponer libertad a equidad, como si necesariamente fuesen incompatibles. ¡Falso! La libertad y la equidad son inherentes a la naturaleza humana y solamente son incompatibles cuando prevalece el modo de pensar de quienes mediante la violencia se apropiaron de la tierra y de todos los bienes necesarios al resto de sus congéneres.

No vamos a entrar en demasiadas polémicas porque de poco sirven, pues cada cual ve lo que puede ver. Pero sí que merece la pena lanzar algunas preguntas que nos inquietan.

¿Tiene realmente la población pobre las mismas posibilidades que la rica para hacer respetar sus derechos en los países que se denominan democracias libres? ¿Tiene los mismos medios para cuidar de su dignidad humana, igual alimentación, igual sanidad, igual vivienda e igual educación que la rica? ¿Puede elegir entre los derechos que se le conceden y los que la sociedad concede a la población rica? ¿Puede la población pobre pactar en igualdad de condiciones con la rica las normas que rigen la vida ciudadana y las relaciones de trabajo? ¿Puede la población pobre subsistir sin que su trabajo sirva para procurar un mayor beneficio a la población rica? ¿Acaso no es la población rica quien establece las normas y la pobre quien las acata? Entonces, ¿puede alguien decirme de qué son libres los pobres en el mundo que gobiernan los ricos?


Pep Castelló

Comentarios y FORO...

viernes, 13 de noviembre de 2009

Cuando cayó el Muro de Berlín otros lo remplazaron

Marcos Roitman Rosenmann

El mundo se encontraba dividido entre países comunistas y mundo libre. La guerra era total y se mostraba en todas las dimensiones de la vida cotidiana. Desde el lenguaje propagandístico hasta lo sutil de las películas de espías o los inocentes cómics donde los buenos y los malos siempre eran los mismos. En Occidente no existía mayor vergüenza que el Muro de Berlín y así fue adjetivado. Tras el llamado telón de acero se encontraban las tinieblas, el frío, el hambre, la falta de libertad y un sistema perverso e inhumano.

Todo estaba permitido dentro de la estrategia por derribarlo. Eran tiempos donde la derecha conservadora, en Estados Unidos, tomaba el mando y Ronald Reagan variaba la política de su antecesor James Carter. Ya no habría contemplaciones con los soviéticos y sus aliados. El comunismo debía retroceder, cualquier maniobra se justificaría en pro de este objetivo. Sus aliados perdían autonomía dentro de un nuevo escenario mundial. Se trataba de pasar de la distensión a la disuasión. Una nueva política de seguridad hemisférica emergía en el Pentágono y la Casa Blanca. Se apoyaba a los talibanes en Afganistán y no había reparo en manifestar su total compromiso con las dictaduras del cono sur. Asimismo se emprendía por primera vez una acción política institucional destinada a revertir procesos. Pasaban a mejor vida las acciones encubiertas para derrocar gobiernos democráticos. Ahora serían la Cámara de Representantes y el Senado estadunidenses quienes otorgarían fondos públicos para dichas maniobras. La intervención en la isla de Granada fue el primer aviso. Más adelante se armó y financió a la contra nicaragüense para desestabilizar al gobierno sandinista. Y las fuerzas armadas de El Salvador y Guatemala disfrutaron de similares fondos para luchar contra los ejércitos de liberación nacional. Honduras se constituyó en el portaviones de la región y Panamá acabaría siendo invadida bajo estos parámetros, subvencionando a sus cipayos. Costa Rica, país sin fuerzas armadas, recibiría decenas de millones para compras de helicópteros, armamento ligero y semipesado. Su incremento relativo en gasto militar fue el más elevado de la región llegando a su pico durante el gobierno de Óscar Arias. Estas políticas se reflejan en los documentos de Santa Fe I y II y el Informe Kissinger para Centroamérica.

Poco espacio había para la acción de los países no alineados. Su actividad era cuasi testimonial, aunque expresaba una posición firme demandando la no intervención, el derecho de soberanía y el cese de la carrera armamentista. Igualmente, sus programas eran parte de un proyecto democrático ligado a la lucha antimperialista. Pero poco se podía hacer. Las grandes potencias y los bloques militares se contraponían bajo un peligroso escenario nuclear. La OTAN y el estado mayor del Pacto de Varsovia no ahorraban esfuerzos ni medios para neutralizar al enemigo. En este contexto el Pentágono diseñará la estrategia de misiles conocida como la guerra de las galaxias. La Unión Soviética, asustada por la dimensión del plan, decidió echar toda la carne en el asador. Así, destinó más fondos a la industria militar, lo que supuso el principio del fin. No había manera de hacer frente a las necesidades de la economía civil. El colapso era cuestión de tiempo. Mientras tanto, la guerra de las galaxias nunca llegó a ponerse en práctica. Fue una cortina de humo que los servicios de inteligencia soviética no lograron desentrañar.

En esta lógica y como un castillo de naipes, un sistema político articulado bajo el control de los partidos comunistas se derrumbaba. Polonia y el movimiento Solidaridad encabezaron el lento declive del comunismo realmente existente. Más tarde no hubo tiempo para pensar en las alternativas socialistas y democráticas. Resurgieron los nacionalismos y el mapa europeo se recomponía. Los países se quebraban y las guerras civiles y étnicas apoyadas por Occidente daban sus frutos. El mapa político cambiaba. Una multitud de nuevos estados emergía al amparo del reconocimiento de Francia, Alemania y el propio Estados Unidos. Así, se entremezcló la justa reivindicación por mayores espacios de participación y justicia social con la emergencia de proyectos asociados a una nueva distribución del poder internacional con hegemonía del capitalismo neoliberal. Los países occidentales apoyaron y financiaron a los disidentes y los partidos anticomunistas. Los procesos electorales fraudulentos los auparon al poder. La euforia prendió en las calles. En Rumania no hubo contemplaciones. Se ajustició, se asesinó y se encarceló desde el presidente hasta los agentes de la seguridad. El camino fue similar en otros países. Sin olvidar que en la Unión Soviética el Partido Comunista fue declarado ilegal por quienes habían sido sus dirigentes. Pero ya nada importaba, el objetivo se había cumplido. El capitalismo salía triunfante en medio de una reconversión neoliberal. La caída del Muro de Berlín sería el emblema. Inicialmente destruido a martillazos y más tarde por el hacer de las palas mecánicas desapareció de un plumazo. Casi 30 años de historia se hacían añicos. Hoy salvo los berlineses mayores de 20 años saben por dónde pasaba. Mientras tanto, los turistas se conforman con adquirir un trozo en las tiendas de souvenirs. Su triste final, convertirse en una mercancía, no estaría seguramente presupuestado entre los objetivos de sus constructores. Asimismo, su destrucción fue más que un símbolo, el acontecimiento se dotó de un mensaje: nunca más deberían levantarse muros políticos, ni ideológicos. La humanidad había aprendido la lección.

Ahora bien, cuando muchos se sintieron libres y partícipes de un nuevo mundo sin muros, otros han ido emergiendo, esta vez dentro del propio capitalismo. Sus arquitectos son los actuales afectos a las políticas sistémicas, sean socialdemócratas, neo-oligárquicas o liberales. De esta guisa Israel levanta su muro para evitar la libre circulación de los palestinos. En España se erige otro para frenar la inmigración y mostrar el poder de Occidente. Rodeado de alambradas, vigilado por militares provistos de armas con sensores de calor, y carteles disuasorios escritos en castellano, árabe, francés e inglés, se convierte en la frontera que divide el mundo de la opulencia de aquel representado por los países pobres. Y por último, en Brasil, Lula construye una barrera para separar los barrios ricos de las favelas. Todos ellos muros de la indecencia a los cuales debemos sumar los de la ignominia. Éstos son visibles para unos pero invisibles para otros. Siempre han existido y tienen nombre; son el muro del hambre, la explotación, el colonialismo, la xenofobia y el racismo. Por tanto, celebrar la caída del Muro de Berlín es más bien un acto de hipocresía si con ello buscamos descalificar las luchas anticapitalistas y democráticas. Ni el socialismo ha sido derrotado ni el capitalismo se yergue triunfante.


Marcos Roitman Rosenmann
http://www.telesurtv.net/noticias/opinion/1470/cuando-cayo-el-muro-de-berlin-otros-lo-remplazaron/

Comentarios y FORO...

viernes, 6 de noviembre de 2009

¿Ética política o basural político?

“Los pobres no duermen porque tienen hambre y los ricos no duermen porque tienen miedo de los que tienen hambre”.

Adolfo Pérez Esquivel

El pueblo vive desconcertado frente al vaciamiento político de varios dirigentes y medios de comunicación, que incomunican y construyen la Babel de palabras sin contenido.

Me recuerda el tango siempre vigente: “Siglo XX Cambalache”… “Todo es igual, nada es mejor…” y es la realidad de un país que muchos quieren ver sumergido. A pesar de esos males el pueblo sigue resistiendo las frustraciones y desesperanzas y la violencia impuesta de la palabra de quienes buscan confundir y desestabilizar al gobierno, no importa cómo, ni cuando, sólo ven sus intereses partidarios y personales. Argentina ha retrocedido décadas en su capacidad productiva. Un país rico y con gran diversidad, se ha transformado en un país empobrecido y desarticulado. La dictadura dejó huellas del desastre.

Hoy tenemos un país sin soberanía y donde los señores feudales se enriquecen a costa del pueblo. Un ejemplo: ¿cómo es posible que la familia Gioja que domina la Provincia de San Juan, controle la Comisión de Minería en el Congreso y beneficie a empresas como la Barrick Gold, la Alumbrera, que provocan graves daños ambientales y a los pobladores?

La pitonisa mediática vocifera la hecatombe apocalíptica, desde el podio montado para su exclusivo uso por el Grupo Clarín y sus aliados. Consulta el oráculo y tira los huesitos anunciando las próximas plagas, la amenaza de la violencia desatada por supuestos grupos de piqueteros armados que van a provocar otro diciembre del 2001; y culpa al gobierno de todos los males habidos y por haber. Atacan a la organización Tupac Amaru que dirige Milagro Sala, esa mujer valerosa que realmente ha logrado un milagro, ayudando a organizar a los sectores más postergados para superar el hambre, la pobreza, la marginalidad y generando fuentes de trabajo, vivienda y dignidad para el pueblo jujeño. Hoy esa mujer Colla y jujeña sufre los ataques de los medios de “des-información”.

Muchos ciudadanos y ciudadanas se preguntan: ¿Si la pitonisa sabe de hechos comprobados de piqueteros y de grupos armados ¿por qué no hace la denuncia judicial y señala correctamente quienes son los grupos armados? Rechazamos las agresiones contra grupos o personas, como lo ocurrido a Morales en Jujuy, pero también deseamos saber cual es la actitud del representante de la UCR. Me pregunto: ¿Cuánta violencia han sufrido los pueblos, los jujeños, a manos de los que mandan?

Perdonen, pero hay otro problema preocupante: el vicepresidente de la nación, que fue elegido para acompañar la política del gobierno, se dedica a serrucharle el piso. No debe olvidar que es parte del gobierno. Si no está de acuerdo con la política del gobierno, lo más lógico es actuar con transparencia y dignidad.

Es necesario tener sentido común, que es el menos común de los sentidos, que nace del hacer político y ético. Lo correcto es dar un paso fuera del gobierno y asumir la oposición con claridad. Pero el vicepresidente Cobos no quiere bajarse del sillón, se encuentra cómodo en su condición de opositor jugando a la ruleta del “todo vale”.

¿Y… don Cleto, donde está la ética política?- ¿Dónde están los valores y la responsabilidad cívica? El pueblo no come vidrio y sabe de las conductas y valores. Es cierto que el gobierno más de una vez metió la pata y pateo hormigueros y encontró que las hormigas estaban furiosas y no sabe como sacárselas de encima.

Hay varios hormigueros pateados y furiosos que no quieren la intervención del Estado. Sólo les interesa ganar más. Son los que controlan la economía nacional, aquellos que privilegian el capital financiero sobre la vida del pueblo. Ocultan que nunca ganaron tanto dinero a costa de destruir los bosques, la biodiversidad e implantar los monocultivos de soja, expulsando de sus tierras a los pequeños y medianos productores rurales y a las comunidades indígenas. A eso le llaman desarrollo, yo lo llamo despojo.

Hay poblaciones afectadas por los agroquímicos y las autoridades miran para otro lado. ¿Quién se hace cargo de la violencia desatada contra el pequeño y mediano productor rural y los trabajadores del campo, muchos de ellos asalariados en negro, sin obras sociales, sin posibilidades de progreso? Recuerdo a Josué de Castro, en su obra la Geografía del hambre que dice: “Los pobres no duermen porque tienen hambre y los ricos no duermen porque tienen miedo de los que tienen hambre”.

El gobierno debe asumir su responsabilidad y reconocer que, en muchos casos, fue gestor de las calamidades que sufre la población. Un país que no controla sus recursos naturales y las empresas estratégicas para su desarrollo, es un país sin soberanía. ¿En el año 2010 La Argentina cumplirá el Bicentenario de su Independencia, o de su dependencia?

Hay que abrir el debate social, saber el país que se quiere y hacia donde va y reclamar a los que mandan valores y ética en bien del pueblo y no generen más basura política que está asfixiando al país y deja muy mal olor.

La oposición política y económica vocifera contra la aprobada Ley de Medios Audiovisuales, que llaman “Ley K”, pretenden desconocer que hace más de 20 años que muchas organizaciones de medios de comunicación alternativos, de DD.HH. y organizaciones sociales vienen trabajando por la nueva Ley de Medios, superando a la impuesta por la dictadura militar. Felizmente se ha logrado gracias al esfuerzo de todos; pero los opositores pretenden anularla para continuar con la censura solapada y favorecer los monopolios

Al Grupo Clarín le patearon el hormiguero y furioso arremete contra el gobierno. Es evidente que estaba feliz con la ley de la dictadura militar y los “arreglos” con Menem, que durante su gobierno de relaciones carnales, entregó el país. Los monopolios de medios de comunicación hicieron trizas la libertad de prensa para imponer la libertad de empresa. Y la cultura de la violencia manipulando la conciencia colectiva de muchos sectores sociales.

El pueblo debiera preguntarse ¿Qué hizo la oposición política cuando fueron gobierno con la soberanía nacional y la pobreza, que afecta hoy a miles de argentinos y argentinas, con la entrega de las empresas nacionales y de los recursos del país en manos de las transnacionales?

La lucha es larga y no hay que perder la esperanza, hay capacidad de resistencia, conciencia social, cultural, política y espiritual. Hay que abrir las puertas y ventanas para sacudir el polvo y que entre la luz.

Hay luces que surgen de la acción de sectores sociales y religiosos, como es el “Foro del Pensamiento y Construcción Social”, que busca alternativas y la participación popular en defensa de los intereses de la Nación para la construcción de un auténtico estado de Justicia Social.

El compañero de caminada por América Latina, Eduardo Galeano, dice: “Una palabra abre puertas. ¡ABRACADABRA!, que en hebreo significa “envía tu fuego hasta el final”. A modo de todos los fuegos caminantes que van abriendo puertas por los caminos del mundo. Caminantes por la justicia, portadores del fuego sagrado ¡ABRACADABRA, compañeros!” Hay que liberar la palabra, el pensamiento y ejercer la ética en lo personal y en la política.

Bs.As. 24 de octubre del 2009

Adolfo Pérez Esquivel
Premio Nobel de la Paz 1980.

http://alainet.org/active/33980

Comentarios y FORO...

Para quienes vayan a la iglesia esta mañana

Michael Moore (*)
Estados Unidos

Quisiera decirles algunas palabras a aquellos que se asumen cristianos (los musulmanes, judíos, budistas, etc, también pueden leer lo que voy a escribir estoy seguro, de que también ellos podrán aplicarlo a sus propios valores espirituales).

En mi último film hablo por primera vez sobre mis propias creencias en una película. Siempre creí que las preferencias religiosas son profundamente personales y que deben ser mantenidas en la privacidad. Después de todo hemos escuchado demasiado en las tres últimas décadas sobre como uno debería comportarse y debo decir que estoy bastante quemado de piedades y de lugares comunes considerando que somos una nación violenta que invade otros países y nos castiga por tener la audacia de afrontar tiempos difíciles.

Estoy igualmente en contra de cualquier tipo de proselitismo. No pretendo ciertamente que nadie adhiera a mi fe. Como católico, tengo también mucho que decir sobre la Iglesia como institución, pero lo dejaré para otro día (o para otra película).

A todos los tipos perversos de Wall Street y a los corruptos miembros del Congreso a que me refiero en “Capitalismo. Una historia de amor”, les planteo en la película una sola pregunta: “¿Es un pecado el capitalismo?” y sigo preguntando “¿Habría sido Jesús capitalista?, “¿Habría pertenecido a un Fondo buitre? ¿Podemos aprobar un sistema que permite que el 1% más rico pueda financiar su salud mientras que el 95% de la población no puede?.

Estoy inclinado a creer que no es ningún hallazgo creer que el capitalismo se opone a todo lo que Jesús (y Moisés y Mahoma y Buda) predicó. Todas las grandes religiones tienen clara una cosa: es perverso apropiarse de la mayor parte de la torta y dejar a los demás pelearse por el resto. Jesús dijo que a los ricos les será muy difícil entrar en el cielo. Nos enseñó que debemos cuidar a nuestros hermanos y a nuestras hermanas y que la riqueza debe ser compartida. Dijo también que si no le das abrigo a los sin techo y no alimentas al hambriento, te será muy difícil encontrar el código que te permita abrir las puertas celestiales.

Sospecho que para nosotros los usamericanos hay malas noticias Sabemos que ahora tenemos la más alta tasa de desempleo desde 1983. Se cierra un puesto de trabajo cada 7,6 segundos, todos los días 14 mil personas pierden su seguro de salud. Es así como entendemos el “benditos sean los pobres”

Al mismo tiempo los banqueros de Wall Street (“Bendita sea la Riqueza”) acumulan más y más bienes – y se esmeran en pagar cada vez menos impuestos (en el último año el promedio de impuestos de Goldman Sachs fue de apenas un 1%) ¿Hubiera aprobado esto Jesús? Si no ¿porqué dejamos que siga este maldito sistema? No me parece que usted pueda ser al mismo tiempo Capitalista Y Cristiano – porque usted no puede amar el dinero Y amar a su vecino cuando usted le está negando a su vecino la posibilidad de concurrir al médico solo porque usted puede tener algo más que lo esencial. Eso es “inmoral” y usted está cometiendo un pecado cuando obtiene beneficios a expensas de los demás.

Cuando usted esté en la Iglesia esta mañana piense por favor en todo esto. Quiero pedirle que les permita acercarse a sus “mejores ángeles” Y si usted está entre los millones de usamericanos que están luchando semana a semana, sepa que yo he prometido hacer todo lo posible para detener este mal – y espero que usted se una a mí hasta que no haya un solo ser humano que no pueda sentarse a la mesa.

Gracias por escucharme. Estaré en misa dentro de un rato. Le preguntaré al sacerdote si el cree que Jesús habría especulado con hipotecas y sus derivados. Creo que él debe haber sido bueno en matemáticas, sino ¿cómo hubiera podido multiplicar y repartir los panes y los cinco pescados entre 5 mil personas?

O él fue el primer socialista o sus discípulos no fueron eficientes. O ambas cosas.

Suyo
Michael Moore. + (PE)

*Michael Moore es un cineasta documentalista usamericano que denuncia a través de sus filmes la violencia que genera la tenencia de armas (Bowling for Columbine), las falencias de los seguros de salud (Sicko) y desnuda en esta última película (Capitalismo. Una historia de amor) el drama capitalista, siempre en el marco de su propio país.

Traducción Susana Merino

http://www.ecupres.com.ar/noticias.asp?Articulos_Id=4112

Comentarios y FORO...

sábado, 24 de octubre de 2009

Medallas sí, pero con responsabilidades

Osvaldo Bayer

Estuve en la Feria del Libro de Frankfurt, en Alemania. La capital del libro. Centenares de editores, escritores, libreros, docentes, periodistas. Un mundo increíble. Hace tres cuartos de siglo, en ese país y en esa ciudad se quemaron libros. El fascismo brutal e ignorante. Hoy se reúne allí el mundo para hablar de una de las creaciones más dignas del ser humano: el libro. El saber. La búsqueda. La poesía. La otra faz del alma humana. Pasé horas paseando por esos pasillos con ventanas cargadas de libros, en todos los idiomas, de todos los continentes. El verdadero encuentro humano. El abrazo de las letras, de las ideas. El conocerse mejor. El maravilloso mestizaje cultural.

Me tocó hablar. A mí, que venía de un país donde se quemaron libros, donde asesinaron a escritores, a docentes, a estudiantes. Es decir, se intentó en vano destruir la vida. Mis libros fueron quemados en mi país argentino por el teniente coronel Gorleri bajo el lema “Estos libros se queman por Dios, Patria y Hogar”. El teniente coronel Gorleri hoy cobra retiro de general de brigada y nunca pagó por su cobardía.

En el programa hubo un extenso programa de intervenciones de escritores argentinos. En mi primera intervención no pude menos que hablar de Roberto Arlt, el profundo creador, el escondido poeta y filósofo de habla popular. Sí, era justo para este escenario. Sus padres venidos de Alemania. Roberto, argentino de primera generación. Describió como pocos a los argentinos, porque era un porteño perfecto, que conocía todos los rincones de la ciudad y sus ojos no quitaban su vista de la gente de las calles, de los boliches, de las estructuras burocráticas. Leí, ante el público, una de sus páginas magistrales. El fusilamiento del anarquista Severino Di Giovanni llevado a cabo por las huestes del general Uriburu, en esa cerril dictadura militar de los años ’30. Roberto Arlt concurre como periodista del diario El Mundo. Da todos los detalles de la muerte de un valiente. Pero sin ningún adjetivo calificativo. Describe los movimientos y palabras de la víctima y de sus verdugos, tal cual. Sin acusaciones ni lástimas. Para presenciar el fusilamiento, las autoridades permiten la concurrencia de la gente de bien, que llega a la cárcel esa madrugada después de haber concurrido a banquetes o bailes. Luego del fusilamiento, algún espectador se ríe. Esto da vergüenza a Roberto Arlt, quien finaliza su crónica con estas simples palabras: “Pienso que a la entrada de la Penitenciaría debería ponerse un cartel que rezara: ‘Está prohibido reírse. Está prohibido concurrir con zapatos de baile’”.

En esas palabras está toda la moral de esa clase. Al genio literario le bastan esas palabras para atestiguar de toda la superficialidad y sevicia del verdadero poder argentino.

Luego me invitaron a leer, en el acto final de la feria, una página histórica-literaria, cuando China –protagonista de la feria de este año– le entregaba el título a la Argentina, ya que la próxima feria estará dedicada a ella, por el Bicentenario de la Revolución de Mayo. Elegí no aquello que sublimara a grandes escritores famosos ni a políticos consagrados, sino a los seres más humillados de nuestra sociedad. Leí el episodio de las prostitutas de San Julián, la reacción de esas pobres mujeres que rechazaron a los soldados que acababan de fusilar a mil quinientos peones rurales patagónicos en el año 1921. Esas mujeres fueron los únicos seres que llamaron “asesinos” a los militares triunfantes.

Así les fue: fueron arrojadas a los calabozos y debieron partir de San Julián.

Es decir que no nombré, como es habitual, a las figuras distinguidas sino a aquellas que dieron la cara, sabiendo que no gozaban de ninguna protección y que la “gente honesta” de la sociedad les iba a hacer pagar su culpa de decir la verdad. Pero en la Historia siempre triunfa la ética. Tuve la satisfacción de nombrar a esas valientes mujeres en la Feria del Libro de Frankfurt. Allí jamás se laureará a los represores patagónicos; y en el caso de que se los nombre, será para que logren el desprecio definitivo de las próximas generaciones. Las pobres “pupilas” de San Julián jamás soñaron que sus nombres serían pronunciados con admiración tan luego en el centro de la cultura del mundo.

El año próximo, pues, la Argentina estará en el primer plano de la Feria del Libro más grande del orbe. Deberemos llevar allí nuestra realidad, que también es la de todos aquellos que luchan desde los lugares más lejanos y sin poder, por más dignidad.

Mi deseo es que también la Feria del Libro de Frankfurt se transforme en un encuentro de escritores que debatan sobre soluciones y sueños a realizar. Cambiar un arma por un libro. Un soldado por un poeta. Que sea una guía de búsqueda de la paz eterna entre los pueblos. Que se formen lazos tan fuertes que detengan toda agresión de los poderes formales. “La intelectualidad da la cara”: éste podría ser el lema que los encuentre y los reúna.

A mi regreso a la Argentina me encontré con una noticia: que la Comisión del Bicentenario me otorgaba una medalla junto a otras personas. Me gustó porque entre esas personas había docentes, investigadores de la ciencia, protagonistas del arte escénico, representantes del arte, de las ciencias jurídicas, es decir, de toda la gama que lucha por el progreso verdadero de una sociedad, sin haber mirado nunca el provecho propio, ni la figuración. Fue hermoso encontrarse con esa gente, conversar con ellos, ya llegados casi todos a la época del cabello blanco y el temblor en las piernas al subir las escaleras.

Claro, la sorpresa la tuvimos cuando vimos que las medallas las iba a entregar Mauricio Macri. Pero resolví aceptar la mencionada medalla porque cuando Carlos Ares, el organizador de esa Comisión del Bicentenario, leyó mi biografía, hizo hincapié en mi denuncia del fusilamiento de los peones patagónicos, hecho que nunca había sido reconocido por ninguno de los representantes de las clases responsables de ese crimen político. Al darme esa medalla Macri, de alguna manera, estaba reconociendo que yo había denunciado la absoluta verdad histórica. En cambio los radicales, que llevan sobre sus hombros la responsabilidad de aquella cruel represión durante la presidencia de Yrigoyen, siguen callando. Con el silencio no se lavan las culpas, al contrario, se agranda esa responsabilidad.

Luego del acto de recibir la distinción, en declaraciones a los medios señalé que esa medalla la dedicaba a todos los seres humanos que duermen en las calles de Buenos Aires –muchos de ellos, niños– y que últimamente son reprimidos con violencia por ese nuevo grupo pseudo policial creado por el gobierno de la denominada Ciudad Autónoma de Buenos Aires, comandada por Macri.

Justo cuando salí del Teatro Presidente Alvear, al acabar el acto, en plena calle Corrientes, había un ser tirado en el suelo, acurrucado de puro frío. Me detuve, le di unos pesos. Lo aceptó, se levantó sin agradecerme –cosa que me pareció justa– y vi cómo se lanzaba a comprar cigarrillos. Tal vez el único remedio para combatir el hambre y el frío. Pude ver en sus ojos el retrato de una sociedad injusta que encima castiga en vez de ayudar.

La ciudad tendría que estar preparada para casos así y tener casas donde la gente sin domicilio pueda pernoctar. En este sentido hay que imitar a países como Alemania, donde se da refugio todas las noches desde las 22 hasta las 7 de la mañana a gente sin medios ni techo. Y no apalearlos o pegarles puntapiés o empujones, como ha quedado registrado en diversas denuncias que se han hecho últimamente en esta ciudad.

Entonces, medallas sí; pero antes que medallas, techo para los sin techo. Es la primera de las responsabilidades de un hombre que gobierna una ciudad.

No pensar así significa crear violencia.


Osvaldo Bayer
http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/index.html

Comentarios y FORO...

jueves, 22 de octubre de 2009

El pan, la rosa y las políticas de Estado

Oscar Taffetani

Un proverbio árabe (sospechoso de no ser ni árabe ni proverbio) dice que el hombre que tiene dos panes debe vender uno para comprar la rosa. Hay allí una expresión del sentido común. Un sentido común bastante avaro. Y egoísta. Y burgués. Ya que ve en la rosa (es decir, en la cultura) un bien suntuario; algo que uno puede permitirse sólo después de tener la panza llena. León Felipe le respondió a esa verdad egoísta del proverbio con una verdad poética, vale decir, con un profundo deseo: “¿Por qué ese panadero -escribió- no le pone una rosa de pan blanco a ese mendigo hambriento en la solapa?”. Entre el pan y la rosa, entonces, un panadero. Es decir, el trabajo humano, embelleciendo y dando sentido a las cosas.

Todo esto formaría parte de una amable conversación si no estuvieran de por medio el hambre real, la pobreza real y el sufrimiento real de nuestros hermanos. Porque cuando hay frío y desabrigo -escribiría Tejada Gómez- el viento no es ninguna canción en las ventanas. Y para un niño en la calle, la niebla (ah, la niebla) es un sapo del aire. Y las manos son dos fardos inútiles. Y el corazón, una mala palabra.

Si algún sentido tiene el contrato social -pensamos- es el poder rescatar al hombre del salvajismo y la barbarie. Si algún sentido tiene el Estado, es el de crear las condiciones para que todos podamos disfrutar a un tiempo, sin proverbios ni excusas, del pan y de la rosa.


Lo que presupone el Presupuesto

"Mientras se negociaba la ley de medios en el Senado -leemos en una nota del diario Crítica- el oficialismo repartió 11.500 millones de pesos en obras públicas que benefician especialmente a cinco provincias, tres de las cuales fueron importantes -Chubut, Tierra del Fuego y Jujuy- para la sanción de la norma que finalmente sancionó la Cámara alta el sábado 10 a la madrugada...”

Sin embargo, los últimos efectos de la repentina asignación y distribución de fondos, no habría que verlos sólo en ese parto -con forceps- de la ley de Medios, sino en un rudo disciplinamiento que le permitirá al Ejecutivo, en los tiempos que vienen, contar con el voto automático de muchos legisladores.

Diputados ya dio media sanción al proyecto de Presupuesto 2010 presentado por el ministro Amado Boudou y es de prever que en el Senado, votos más o votos menos, ocurra lo mismo, con lo cual la asignación y distribución de los recursos de la Nación quedará completamente definida antes de que cambie el balance de fuerzas en el Parlamento. Y si alguna deuda chica -así lo dice el tango- sin querer se les ha olvidado, entonces el Jefe de Gabinete, utilizando sus renovados superpoderes, reasignará los fondos o cambiará de destino las partidas.

Claro que hay algo que esta exitosa táctica del Gobierno no podrá evitar: la responsabilidad por el default y por las crisis de las economías provinciales, será cada vez más su responsabilidad.

¿Es ésa la previsión? ¿Tendremos un Estado bombero, presto a asistir sólo después de que se hayan declarado los incendios, para convertir el derecho en gracia y la coparticipación en dádiva? Si ésa es la previsión -seamos realistas- poco importa qué ley de Presupuesto se vote, y cómo la voten, y quiénes la voten.


Modesta utopía parlamentaria

El economista Rubén Lo Vuolo escribió en su libro Estrategia económica para la Argentina que “la actual situación del mercado laboral, distribución de ingresos y pobreza, vuelve recomendable cambiar dicha tradición (política de sostenimiento de ingresos vinculada con el empleo) y avanzar hacia un sistema institucional que se constituya como una red de sostenimiento de ingresos de las personas, que sea lo más incondicionada posible”.

Con ese fundamento fueron elaborados, a partir de la década pasada, distintos proyectos de Asignación universal por hijo, luego llevados a las cámaras por los legisladores del ARI, la Coalición Cívica y el Proyecto Sur, entre otros. Con ese fundamento, los Chicos del Pueblo y la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA) impulsaron las marchas, las campañas y otras iniciativas orientadas a instalar en la conciencia y en el imaginario social la idea de que sólo una lucha frontal, que deponga intereses sectoriales, podrá detener el cotidiano y atroz crimen del hambre.

La creación de nuevas fuentes de trabajo y la generación de empleo genuino -se sabe- contribuyen en el mediano y largo plazo a revertir los índices de pobreza. Pero hay una prioridad acuciante, que es el hambre. Sin parar la masacre del hambre, no habrá mediano ni largo plazo para ninguna clase de proyecto. Sencillamente, no habrá futuro.

La Asignación Universal por hijo (también llamado Ingreso Ciudadano para la Niñez), propone acabar con la injusta discriminación de los niños según su procedencia o el nivel socioeconómico de sus padres.

Especialistas de distintas formaciones políticas coinciden en que los recursos necesarios para sostener dicha Asignación podrían ser generados por el Estado direccionando subsidios vigentes (Plan Trabajar, Plan Jefes y Jefas, Plan Familias, etcétera), modificando el Impuesto a las Ganancias y gravando como se debe (y hasta ahora no se ha hecho) la renta financiera.

Sin embargo, como se difundió esta semana, el Gobierno ha elaborado su propia “asignación universal”, de 135 pesos, destinada “a los hijos de los trabajadores informales”. No sólo la suma es irrisoria (pensemos que los pañales descartables de un mes, para un bebé, cuestan $180), sino que la universalidad se ha perdido por el camino, se facilita el manejo clientelar y se consolida, una vez más, la inequidad entre trabajadores formales, trabajadores informales y desocupados.

¿Es impensable -nos preguntamos- que la Asignación Universal por hijo, con valores de dignidad (no menos de $ 300, para el costo actual de la canasta familiar) sea apoyada con decisión y compromiso por todas las bancadas legislativas? ¿Es impensable que la eliminación del hambre y la extrema pobreza sean política de Estado?

Quien juzgue esta modesta utopía en términos de oficialismo u oposición; quien busque excusas para no debatir y no votar; quien mire hacia otro lado; quien se ausente sin aviso; quien se ausente con aviso, será partícipe necesario, concurrente, responsable, del imprescriptible crimen del hambre.

Su pan (es hora de volver a la poesía) no tendrá sabor a pan. Y habrá perdido para siempre la rosa. (APe).


Oscar Taffetani
http://www.pelotadetrapo.org.ar/agencia/index.php?option=com_content&view=article&id=2756:el-pan-la-rosa-y-las-politicas-de-estado&catid=35:noticia-del-dia&Itemid=106

Comentarios y FORO...

sábado, 17 de octubre de 2009

¿Todavía tiene futuro el individualismo?

Leonardo Boff

En Estados Unidos hay una crisis más profunda que la económico-financiera. Es la crisis del estilo de sociedad que se formó desde que fuera constituida por los «padres fundadores». Es una sociedad profundamente individualista, consecuencia directa del tipo de capitalismo que fue implantado allí. La exaltación del individualismo adquirió forma de credo en un monumento delante del majestuoso Rockfeller Center en Nueva York, en el cual se puede leer el acto de fe de John D. Rockfeller Jr: «Creo en el supremo valor del individuo y en su derecho a la vida, a la libertad y a perseguir su felicidad».

En un fino análisis contenido en su clásico libro La democracia en América (1835), el magistrado francés Charles de Tocqueville (1805-1859) señaló al individualismo como la marca registrada de la nueva sociedad naciente. El individualismo se mantuvo triunfante, pero tuvo que aceptar límites debido a la conquista de los derechos sociales de los trabajadores y especialmente al surgimiento del socialismo, que contraponía otro credo, el de los valores sociales. Pero con el derrocamiento del socialismo estatal, el individualismo volvió a tener vía libre bajo el presidente Reagan hasta el punto de imponerse en todo el mundo en forma de neoliberalismo político.

Contra Barack Obama, que intenta un proyecto con claras connotaciones sociales, como salud para todos los estadounidenses y medidas colectivas para limitar la emisión de gases de efecto invernadero, el individualismo resurge con furor. Le acusan de socialista y de comunista y, en facebook, en internet, hasta no se excluye su eventual asesinato si llegara a suprimir los planes individuales de salud. Y eso que su plan de salud no es tan radical, pues, tributario todavía del individualismo tradicional, excluye de él a todos los emigrantes, que son millones.

La palabra «nosotros» es una de las más desprestigiadas de la sociedad estadounidense. Lo denuncia el respetado columnista del New York Times, Thomas L. Friedman en un excelente artículo: «Nuestros líderes, hasta el presidente, no consiguen pronunciar la palabra ‘nosotros’ sin que les produzca risa. No hay más ‘nosotros’ en la política estadounidense, en una época en que ‘nosotros’ tenemos enormes problemas -la recesión, el sistema de salud, los cambios climáticos y las guerras en Irak y en Afganistán- con los que sólo vamos poder lidiar si la palabra ‘nosotros’ tiene una connotación colectiva» (JB 01/10/09).

Sucede que, por falta de un contrato social mundial, Estados Unidos se presenta como la potencia dominante, que prácticamente decide los destinos de la humanidad. Su arraigado individualismo proyectado al mundo se muestra absolutamente inadecuado para señalar un rumbo al ‘nosotros’ humano. Ese individualismo no tiene ya futuro.

Se hace cada vez más urgente un gobierno global que sustituya el unilateralismo monocéntrico. O desplazamos el eje del ‘yo’ (mi economía, mi fuerza militar, mi futuro) hacia ‘nosotros’ (nuestro sistema de producción nuestra política y nuestro futuro común) o difícilmente evitaremos una tragedia, no sólo individual sino colectiva. Independientemente de ser socialistas o no, lo social y lo planetario deben orientar el destino común de la humanidad.

Pero, ¿por qué ese individualismo tan arraigado? Porque está fundado en un dato real del proceso evolutivo y antropogénico, pero asumido de forma reduccionista. Los cosmólogos nos aseguran que hay dos tendencias en todos los seres, especialmente en los seres vivos: la de auto-afirmación (yo) y la de integración en un todo mayor (nosotros). Por la autoafirmación cada ser defiende su existencia; si no, desaparece. Pero por otro lado, nunca está sólo, está siempre enredado en un tejido de relaciones que lo integra y le facilita la supervivencia.

Las dos tendencias coexisten, juntas construyen cada ser y sustentan la biodiversidad. Excluyendo una de ellas surgen patologías. El ‘yo’ sin el ‘nosotros’ lleva al individualismo y al capitalismo como su expresión económica. El ‘nosotros’ sin el ‘yo’ desemboca en el socialismo estatal y en el colectivismo económico. El equilibrio entre el ‘yo’ y el ‘nosotros’ se encuentra en la democracia participativa que articula ambos polos. Ella acoge al individuo (yo) y lo ve siempre insertado en una sociedad mayor (nosotros), como ciudadano.

Hoy necesitamos una hiperdemocracia que valore cada ser y a cada persona y garantice la sostenibilidad de lo colectivo que es la geosociedad naciente.


Leonardo Boff
http://www.servicioskoinonia.org/boff/articulo.php?num=350

Comentarios y FORO...

viernes, 16 de octubre de 2009

Ferrer y Korczak, sin efemérides

Oscar Taffetani

El 13 de octubre de 1909, hace cien años, fue fusilado en el castillo de Montjuic, Barcelona, Francisco Ferrer y Guardia, notable educador anarquista, creador de la Escuela Moderna y gran promotor de la organización sindical y política de la clase obrera.

En la Cataluña y la España de aquellos tiempos, fruto del concordato firmado por la Casa Real y la Santa Sede, la inscripción de un niño en los registros y su mismo derrotero como persona hasta la tumba (ya que no había cementerios civiles) estaba determinado por el origen social y la pertenencia religiosa.

No había edad mínima para trabajar. Niñas y niños del proletariado entraban a fábricas y talleres a cumplir con pesadas tareas y con largas jornadas, por un salario de hambre. La contracara eran los hijos de la burguesía y la nobleza (particularmente, los varones), quienes sí tenían oportunidad de crecer y desarrollarse, aún en medio del oscurantismo religioso, para ocupar los lugares que la burocracia o la jerarquía del Estado les tenían reservados.

Por eso el derecho a autoeducarse y el derecho a educar a los propios hijos -paradójicamente- fue una demanda histórica de las vanguardias obreras. Sensible al clamor, Ferrer y Guardia, hijo de las clases acomodadas que decidió poner su fortuna y talento al servicio de la emancipación social, se propuso aplicar un modelo de enseñanza distinto al imperante, inspirado en la Ecole de Cempuis que habían desarrollado con éxito, en Francia, Sébastien Faure y Paul Robin. Trabajo cooperativo, contacto con la naturaleza y una apertura al conocimiento racional del mundo, tal era la fórmula.

En apenas cinco años (1901-1906), la escuela fundada por Ferrer llegó a contar con más de mil alumnos, distribuidos en 34 centros educativos. Pero sus enemigos eran poderosos y tras un atentado anarquista en el que estuvo involucrado un discípulo de Ferrer, lograron que se decretara el cierre de todas las sedes de la Escuela Moderna, demonizando al fundador.

La historia siguió su camino y poco tiempo después, nacida como una huelga general para impedir el envío de jóvenes reservistas a combatir en las colonias del África, estalló lo que la prensa conservadora española (y luego la de todo el mundo) llamó Semana Trágica (para los obreros anarquistas, socialistas, republicanos y radicales, aquella fue la Revolución de Julio, o también la Semana Gloriosa).

Solidaridad Obrera, entidad que organizaba a unos 10.600 trabajadores de distintos rubros (vidrieros, ladrilleros, jornaleros, obreros textiles, maestros laicos, empleados de talleres metalúrgicos, pescadores y estibadores portuarios, entre otros) condujo la revuelta. Y aunque se respetó en todo momento la vida y la integridad de las personas, los activistas y agitadores dirigieron los ataques -en respuesta al cierre de las escuelas anarquistas- contra las instituciones religiosas. Se quemaron en aquellas jornadas 33 conventos, 33 escuelas confesionales y 20 iglesias. También fueron incinerados en las plazas distintos símbolos y fetiches del poder burgués: dinero, acciones de Bolsa y hasta joyas que guardaban los templos, los bancos y los edificios consistoriales.

Francisco Ferrer y Guardia no se hallaba en Barcelona por aquellos días. Sin embargo (era de prever) fue señalado como el “autor ideológico” de la insurrección y arrestado no bien las fuerzas armadas lograron retomar el control del territorio.

Allí en el Muntjuic (monte de los judíos, cementerio de los disidentes) fue fusilado Ferrer. Al mismo tiempo, se dispuso el cierre de un centenar de escuelas anarquistas que habían logrado sobrevivir.

Vivir y morir con dignidad

No terminará nunca Polonia de homenajear a Janusz Korczak como se merece. Lo mismo que Ferrer y Guardia, Korczak era hijo de una familia acomodada. Médico pediatra, podría haber desarrollado su profesión en contacto con sus pares y con los hijos de sus pares. Sin embargo, optó por los niños huérfanos y desamparados de Varsovia, por ésos que eran variable de ajuste durante las guerras y anexiones armadas; o que resultaban víctimas de la planificación económica en tiempos de paz.

Desde el orfanato de Kroshmalna 92, Janusz Korczak ejerció el menester de médico, pedagogo y padre, asumiendo un compromiso sin fronteras ni coartadas ni excusas. “Lo he visto bañarlos y limpiarles los zapatos”, relató un testigo. “Compartí sus tristezas, sus inquietudes y sus alegrías. Su dolor por los niños enfermos, cuando en punta de pie vigilando de noche a los afiebrados, arreglando las frazadas y almohadones desordenados, en el inquieto sueño, como un ángel guardián”.

Ofrecieron a Korczak, en distintas ocasiones, ponerse a salvo, salir de aquella Polonia trasegada por las guerras, fundar su orfanato en otra parte. Korczak no sólo rechazó los ofrecimientos, sino que se dedicó hasta último momento a preparar a sus chicos, en el ghetto de Varsovia, para la muerte inevitable. Les enseñó a ser dignos y humanos frente a la indignidad e inhumanidad de sus verdugos.

Joshua Perle, testigo del embarque hacia Treblinka del Dr. Korczak y sus niños, en 1942, describió la escena con palabras imborrables: “Había ocurrido un milagro, doscientos niños que no lloraban, doscientas almas puras condenadas a la muerte y no derramaban una lágrima. Ninguno trató de huir, ninguno trató de escapar. Tragando su dolor, se aferraban a su maestro y mentor, a su padre y hermano Janusz Korczak, quien los protegería. Janus Korckzak marchaba con la frente en alto, sosteniendo la mano de uno de sus niños. No llevaba sombrero. Tenía una correa de cuero alrededor de su cintura y calzaba botas altas. Los doscientos niños, meticulosa y prolijamente vestidos, seguían a las enfermeras hacia el altar (...). Por todos lados, esos niños estaban rodeados de alemanes, ucranianos y, en ese momento, también por la policía judía, que les lanzaban golpes con sus macanas o garrotes y les disparaban con armas de fuego. Las mismas piedras de la calle lloraban en silencio al ver aquella procesión".

Antes de subir a aquel tren de la muerte, un oficial de la SS reconoció a Korczak como el autor de uno de los libros favoritos de sus hijos, y le ofreció un pasaporte a zonas liberadas. El maestro Korczak, una vez más, dijo que no. Y subió al tren con sus niños. Hoy una hermosa escultura recuerda a Korczak y a sus niños en el cementerio de Powazki. Nadie sabe dónde quedaron esparcidos sus restos. Pero no importa.

Esta semana de octubre viene marcada por distintas conmemoraciones oficiales: el ex Día de la Raza; el Día Mundial de la Alimentación; el Día de la Lealtad justicialista; el Día de la Pediatría...

¿Es que alguna de esas efemérides nos servirá para recordar a Korczak? ¿O tal vez para evocar al maestro Ferrer? ¿Ninguna de ellas? Qué pena.


Oscar Taffetani
Jueves, 15 de Octubre de 2009 00:00
http://www.pelotadetrapo.org.ar/agencia/index.php?option=com_content&view=article&id=2727:ferrer-y-korczak-sin-efemerides&catid=35:noticia-del-dia&Itemid=106

Comentarios y FORO...

sábado, 3 de octubre de 2009

Golpe militar: Lecciones aprendidas

Juan Almendares

La primera lección derivada del golpe militar nos ha hecho sentir y pensar en la necesidad de liberarnos del poder responsable de la historia de sufrimiento del pueblo hondureño. Su esencia es la perpetuidad de las estructuras del poder económico, político, ideológico y militar del siglo XX con algunas variantes en el siglo XXI. Defender la impunidad de los viejos y nuevos torturadores, asesores y autores intelectuales de la Doctrina de la Seguridad Nacional de los años ochenta; para quienes el enemigo interno son los y las dirigentes y miembros del Frente de Resistencia Nacional Contra el Golpe Militar.

El enemigo externo corresponde a los gobiernos y pueblos libres y solidarios de América Latina y amigos de Honduras.

El golpe militar es parte del plan de prevención y acción contra los pueblos y gobiernos que se enfrentan al poder del coloniaje occidental representadas por los aparatos y discursos: jurídico, político-económico, ideológico, militar, teológico y mediático (ver en la segunda lección aprendida ) .

El aparato y discurso jurídico se basa en la ley petrificada por la clase poderosa del país que considera que la Constitución es Dios. La toga jurista ultraconservadora, se ha modernizado en cuanto al sistema de datos, algunas leyes y reglamentos tanto de los cuerpo legislativos, y Judicial y del Ministerio Público, bajo la concepción neoliberal y la conducción pedagógica estadounidenses del ”Rule of Law”.

El aparato y discurso económico y político considera al golpe militar como un acto salvador de la democracia. Sin embargo los golpistas violentan la Constitución al secuestrar y expulsar el Presidente Manuel Zelaya Rosales legal y legítimamente electo por los hondureños.

La ruptura del orden constitucional desenmascara la existencia de la santa alianza jurídico política económica y militar integrada por: la Corte Suprema de Justicia, el Ministerio Publico, El Congreso Nacional, La Procuraduría General de la República, El Tribunal Electoral, el Tribunal de Cuentas, el ejército, la policía, las clases dominantes, las jerarquías eclesiásticas y evangélicas, el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, las partidocracias liberal-nacionalista y los pequeños partidos PINU y Democracia Cristiana.

Entre las primeras acciones del Gobierno de facto han sido: restituir y garantizar el monopolio de las petroleras, facilitar el despido masivo de trabajadores, el principio del libre mercado, la propiedad privada y la privatización de los servicios públicos del Estado, otorgándole todo el privilegio a la oligarquía, la burguesía y al capital financiero internacional en perjuicio de las capas medias y las clases menos favorecidas. Es la ley del poder de los ricos contra los derechos de los pobres, que desde la antigüedad griega se conoce como Plutocracia.

El aparato y discurso ideológico parte de la premisa de generar el odio y la violencia al calificar a todos los que están en contra del golpe como: subversivos, terroristas, comunistas, enemigos de la paz y de la democracia y por lo tanto, según ellos deben ser detenidos, encarcelados, torturados. Sin embargo los responsables del golpe son: “demócratas, patriotas y respetuosos de los derechos humanos y ciudadanos bien portados”. El gobierno de facto y el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos han proclamado que el golpe militar no ha violentado los derechos humanos.

El Aparato y discurso militar –policial-. Las Fuerzas Armadas que dominan las policiales; se definen como apolíticas, obedientes y no deliberantes, respetan a Dios y a la Constitución bajo el lema: Dios Patria y libertad. Han sido creadas para la guerra, es decir para matar. Coexisten humilladas con las tropas militares de EUA que ocupan nuestro territorio.

Al no existir guerras contra Honduras han servido como mercenarios en República Dominicana, Haití e Iraq. Han participado en maniobras militares, y en actos de tortura cumpliendo fielmente las enseñanzas de los maestros de las Escuela de las Américas. Son expertos en la guerra contra sus propios hermanos y hermanas. Por eso cada vez que gestan un golpe militar les dan el titulo de Héroes Nacionales.

El belicismo contra el pueblo no sólo es con las armas convencionales; sino también con la guerra psicológica, la estrategia de conflictos de baja intensidad y la guerra irregular. Son excelentes francotiradores para matar jóvenes, expertos en el manejo de las bayonetas para apuñalar más de cuarenta veces el cuerpo juvenil de miembros de la resistencia. Se han entrenado para usar las tanquetas, fumigar con gases picantes, bombas lacrimógenas que no solo hacen llorar sino que ocasionan aborto en mujeres; utilizan garrotes o bates para golpear duramente los cerebros y asesinar con sus fusiles a estudiantes y maestros.

La misión, discurso ético y teológico. La alianza de las jerarquías católica y evangélica con el ejército y el poder económico que ha estado oculta, se han puesto en evidencia con el golpe militar. La alianza no corresponde a la unidad ecuménica con la iglesia del Jesús de pobres. Es la unidad de la Iglesia con los ricos y militares, contra de los pobres. Los jerarcas han hecho caso omiso de las violaciones a los derechos humanos de sus propios feligreses. Se han silenciado ante las golpizas a mujeres embarazadas, ancianas y ante los crímenes del golpe militar. Enmudecidos ante las persecuciones de sacerdotes, pastores y la militarización radio Progreso de la Compañía de Jesús. Dirigen y controlan el Consejo Anticorrupción, sin embargo se hacen de la vista gorda frente a uno de los mayores actos de corrupción: el golpe militar. Los militares y policías golpistas se sienten eximidos de toda culpa porque los protege la ley terrenal, la bendición celestial y el derecho canónico de las jerarquías católica y evangélica.

El golpe nos ha enseñado que los crímenes de lesa humanidad se pueden cometer bajo el falso amparo de Dios, paz, democracia y diálogo. En contraste con lo anterior la Resistencia Nacional contra el Golpe Político Militar se ha convertido en la nueva esperanza de Honduras y ha demostrado que el pueblo es más espiritual, fuerte y grande que el ejército y todas las fuerzas golpistas.


Juan Almendares
http://alainet.org/active/32897

Comentarios y FORO...

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Golpe militar: Lecciones aprendidas

Juan Almendares

La primera lección derivada del golpe militar nos ha hecho sentir y pensar en la necesidad de liberarnos del poder responsable de la historia de sufrimiento del pueblo hondureño. Su esencia es la perpetuidad de las estructuras del poder económico, político, ideológico y militar del siglo XX con algunas variantes en el siglo XXI. Defender la impunidad de los viejos y nuevos torturadores, asesores y autores intelectuales de la Doctrina de la Seguridad Nacional de los años ochenta; para quienes el enemigo interno son los y las dirigentes y miembros del Frente de Resistencia Nacional Contra el Golpe Militar.

El enemigo externo corresponde a los gobiernos y pueblos libres y solidarios de América Latina y amigos de Honduras.

El golpe militar es parte del plan de prevención y acción contra los pueblos y gobiernos que se enfrentan al poder del coloniaje occidental representadas por los aparatos y discursos: jurídico, político-económico, ideológico, militar, teológico y mediático (ver en la segunda lección aprendida).

El aparato y discurso jurídico se basa en la ley petrificada por la clase poderosa del país que considera que la Constitución es Dios. La toga jurista ultraconservadora, se ha modernizado en cuanto al sistema de datos, algunas leyes y reglamentos tanto de los cuerpo legislativos, y Judicial y del Ministerio Público, bajo la concepción neoliberal y la conducción pedagógica estadounidenses del ”Rule of Law”.

El aparato y discurso económico y político considera al golpe militar como un acto salvador de la democracia. Sin embargo los golpistas violentan la Constitución al secuestrar y expulsar el Presidente Manuel Zelaya Rosales legal y legítimamente electo por los hondureños.

La ruptura del orden constitucional desenmascara la existencia de la santa alianza jurídico política económica y militar integrada por : la Corte Suprema de Justicia, el Ministerio Publico, El Congreso Nacional, La Procuraduría General de la República, El Tribunal Electoral , el Tribunal de Cuentas, el ejército, la policía, las clases dominantes, las jerarquías eclesiásticas y evangélicas, el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, las partidocracias liberal- nacionalista y los pequeños partidos PINU y Democracia Cristiana.

Entre las primeras acciones del Gobierno de facto han sido: restituir y garantizar el monopolio de las petroleras, facilitar el despido masivo de trabajadores, el principio del libre mercado, la propiedad privada y la privatización de los servicios públicos del Estado, otorgándole todo el privilegio a la oligarquía, la burguesía y al capital financiero internacional en perjuicio de las capas medias y las clases menos favorecidas. Es la ley del poder de los ricos contra los derechos de los pobres, que desde la antigüedad griega se conoce como Plutocracia.

El aparato y discurso ideológico parte de la premisa de generar el odio y la violencia al calificar a todos los que están en contra del golpe como: subversivos, terroristas, comunistas, enemigos de la paz y de la democracia y por lo tanto, según ellos deben ser detenidos, encarcelados, torturados. Sin embargo los responsables del golpe son: “demócratas, patriotas y respetuosos de los derechos humanos y ciudadanos bien portados”. El gobierno de facto y el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos han proclamado que el golpe militar no ha violentado los derechos humanos.

El Aparato y discurso militar –policial-. Las Fuerzas Armadas que dominan las policiales; se definen como apolíticas, obedientes y no deliberantes, respetan a Dios y a la Constitución bajo el lema: Dios Patria y libertad. Han sido creadas para la guerra, es decir para matar. Coexisten humilladas con las tropas militares de EUA que ocupan nuestro territorio.

Al no existir guerras contra Honduras han servido como mercenarios en República Dominicana, Haití e Iraq. Han participado en maniobras militares, y en actos de tortura cumpliendo fielmente las enseñanzas de los maestros de las Escuela de las Américas. Son expertos en la guerra contra sus propios hermanos y hermanas. Por eso cada vez que gestan un golpe militar les dan el titulo de Héroes Nacionales.

El belicismo contra el pueblo no sólo es con las armas convencionales; sino también con la guerra psicológica, la estrategia de conflictos de baja intensidad y la guerra irregular. Son excelentes francotiradores para matar jóvenes, expertos en el manejo de las bayonetas para apuñalar más de cuarenta veces el cuerpo juvenil de miembros de la resistencia. Se han entrenado para usar las tanquetas, fumigar con gases picantes, bombas lacrimógenas que no solo hacen llorar sino que ocasionan aborto en mujeres; utilizan garrotes o bates para golpear duramente los cerebros y asesinar con sus fusiles a estudiantes y maestros.

La misión, discurso ético y teológico. La alianza de las jerarquías católica y evangélica con el ejército y el poder económico que ha estado oculta, se han puesto en evidencia con el golpe militar. La alianza no corresponde a la unidad ecuménica con la iglesia del Jesús de pobres. Es la unidad de la Iglesia con los ricos y militares, contra de los pobres. Los jerarcas han hecho caso omiso de las violaciones a los derechos humanos de sus propios feligreses. Se han silenciado ante las golpizas a mujeres embarazadas, ancianas y ante los crímenes del golpe militar. Enmudecidos ante las persecuciones de sacerdotes, pastores y la militarización radio Progreso de la Compañía de Jesús. Dirigen y controlan el Consejo Anticorrupción, sin embargo se hacen de la vista gorda frente a uno de los mayores actos de corrupción: el golpe militar. Los militares y policías golpistas se sienten eximidos de toda culpa porque los protege la ley terrenal, la bendición celestial y el derecho canónico de las jerarquías católica y evangélica.

El golpe nos ha enseñado que los crímenes de lesa humanidad se pueden cometer bajo el falso amparo de Dios, paz, democracia y diálogo. En contraste con lo anterior la Resistencia Nacional contra el Golpe Político Militar se ha convertido en la nueva esperanza de Honduras y ha demostrado que el pueblo es más espiritual, fuerte y grande que el ejército y todas las fuerzas golpistas.


Juan Almendares
http://alainet.org/active/32897

Comentarios y FORO...

jueves, 3 de septiembre de 2009

Democracia y Capitalismo: contradicción insoluble

Martín Guédez

Es realmente fácil definir el concepto de democracia a partir de su etimología. Democracia es una palabra que significa el gobierno del pueblo. El pueblo todo que participa de la cosa pública, que la controla, la domina y la coloca a su servicio. El pueblo que en el ágora hace oír su voz con autoridad, con poder de decisión, con peso. De modo tal que la marcha de la cosa pública (rei publica) en Democracia no se realiza sin la participación de todos los ciudadanos.

En la República, Platón nos ofreció una aproximación incompleta, chucuta, inconclusa y contradictoria. Esa república es dirigida por una clase social, la de los ciudadanos y no todos eran ciudadanos, por tanto, no todos tenían derechos, no todos eran iguales ante la ley (isonomia), no todos tenían igual participación en los negocios públicos (isogoria) y, por supuesto, no todos tenían la misma autoridad (isocracia). La división de clases existentes –tanto en la República de Platón, como en la Democracia Burguesa- hace improcedente e inaceptable la calificación de Democracia a semejante sistema.

Sólo en una sociedad sin división de clases es posible la Democracia como gobierno de todo el pueblo. La historia nos muestra los caminos de la Democracia en sus diferentes hitos. Algunos consideran la Democracia capitalista liberal o representativa como el máximo objetivo del desarrollo humano. La infelicidad e injusticia social, así como el desastre ecológico evidencian el craso error de quienes la propugnan. Por mencionar dos de los países más “exitosos” dentro del sistema capitalista, según Mandel, en Bélgica menos del uno por ciento de la población posee la mitad de la fortuna privada de la nación. En los Estado Unidos, una comisión del Senado ha concluido que menos del uno por ciento de las familias poseen el 80 por ciento de las acciones de las sociedades anónimas, y que el 0,2 por ciento de las familias poseen más de dos terceras partes de esas acciones, al ser la posesión de dinero la única garantía de acceso a bienes, servicios y “derechos”, es claro que en ningún país capitalista, sea avanzado o atrasado y periférico, es posible la Democracia.

Muchas veces me he preguntado ¿cuántos Andrés Eloy Blanco, Dudamel o Villanueva habrán muerto en nuestro país sin haber jamás blandido un lápiz o leído un libro por causa de la pobreza? La sociedad de clases condena a la exclusión educativa a los más pobres haciendo imposible que las grandes mayorías puedan asimilar conocimientos. Este crimen de lesa humanidad que produce el sistema a lo interno de sus propios países “desarrollados” ocurre también entre países. Así, los Estado Unidos producen más de la mitad de la producción industrial del planeta y consume más del 60 por ciento de las materias primas que “compran” a precios de miseria en los llamados países subdesarrollados. Mil millones de habitantes de los países más pobres disponen de menos acero y menos energía eléctrica que unos 9 millones de belgas. La renta per capita de los países más pobres del mundo no alcanza el 5% de la renta per capita de los más ricos.

La Democracia Capitalista Liberal –como el sistema económico que la engendra- no tiene limpias las manos ni el corazón. Ha provocado la miseria y la ignorancia no sólo entre gruesos sectores de su propia población sino que lo ha hecho de modo aún más cruel entre miles de millones de personas del llamado Tercer Mundo. Aún dentro de la propia naturaleza del sistema este ha fallado brutalmente. Louis-Auguste Blanqui (1832) decía del gobierno representativo que no había sido capaz de sostener ni siquiera el equilibrio entre los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, y que, en definitiva, se encontraban esos tres poderes en manos de un pequeñísimo grupo de privilegiados alrededor de unos mismos intereses: los intereses del capital.

La Democracia plena aquella que irrenunciablemente debemos construir- tampoco pudo lograrse en la fallida Unión Soviética. La estructura social soviética no pudo alcanzar la ansiada sociedad sin clases. Hay un conjunto de causas que podrían explicar esta falla. Estas van desde la necesidad vital de dedicar enormes esfuerzos y recursos a la defensa de la constante agresión sufrida de parte del capitalismo internacional, lo que obligó al fortalecimiento de una suerte de socialismo nacional en detrimento del socialismo global, hasta la indudable quiebra de los valores humanos necesarios para protagonizar la marcha hacia la nueva sociedad. Quizás faltó tiempo para llegar al final del proceso. Lo más claro es que ese proceso magnífico encontró un obstáculo insalvable en la codicia y el egoísmo humano. La meta devino en utopía –en el concepto más lamentable del término- y la utopía en distopía. El sueño en pesadilla.

Una mirada a la estructura social alcanzada en la URSS nos presenta un conjunto de clases bien definidas. La primera clase, llamada nomenklatura, formada por los más altos jefes del Gobierno, del Partido, del Ejército, los altos jefes de las Empresas del Estado, además de un grupo pequeño de científicos, artistas e intelectuales, en todo caso, un número pequeño de personas y familias. La segunda clase integrada por los grandes intermediarios de la jerarquía burocrática y militar, algo así como una especie de clase media, y la tercera clase formada por la gran masa de obreros y campesinos. La propiedad social de los medios de producción reducida a postulado. La nomenklatura disfrutando de todas las prerrogativas de la propiedad individual. Una clase que no poseía personalmente una sola fábrica o un solo negocio pero disfrutaba de todos los privilegios que de haberlos poseído tendrían.

Hoy, cuando en Venezuela intentamos inventar para no errar, se hace necesario que nos anticipemos a estas posibles desviaciones. Debemos establecer con claridad la naturaleza de un Estado colocado al servicio de la clase trabajadora, fuerte en tanto deba ejercer esa fortaleza para aplastar a la clase burguesa pero con indudable vocación a la mengua, a esa especie de “suicidio lento y planificado” que lo haga achicarse en la misma medida en que el poder popular se agranda, vigoriza y establece. El Partido, esa vanguardia radical en cuanto a sus métodos y fines, debe ser la garantía de esta transferencia de poder al pueblo. La confusión entre partido y gobierno mediante la cual la vanguardia es a su vez gobierno, de modo tal que las direcciones del partido estén conformadas por los burócratas del gobierno, incluso en razón de su misma jerarquía burocrática, podría ser el camino más expedito al infierno del fracaso. Si el controlado controla… ¿Quién controla al controlador?

El partido y su vanguardia deben garantizar, desde su estatura ética a toda prueba, desde su irreprensibilidad a todo evento, que el poder constituido (gobierno) actúe, eficaz, honesta y plenamente, al servicio del poder popular constituyente. Los miembros de las direcciones nacionales, regionales, municipales y locales del partido no deberían tener necesidad de ser burócratas para garantizar su necesaria existencia material. Hacia allá debería irse a fin de evitar las –ya evidentes- desviaciones que se pueden generar y se están produciendo en la actuación de algunos burócratas en la dinámica propia del afianzamiento del poder popular en las Comunas.

¡Patria y Socialismo…o muerte!

¡VENCEREMOS!

http://vulcano.wordpress.com/2009/09/01/sobre-la-democracia-plena-socialista-que-debemos-construir/


Comentarios y FORO...

domingo, 30 de agosto de 2009

“Los movimientos sociales quieren y tienen que entrar a formar parte de los gobiernos”

Edgar Borges (Desde España)

Entrevista a Rafael Palacios, director de la Agencia Asturiana de Cooperación al Desarrollo.

Más allá de lo que presentan las grandes empresas de comunicación, en Europa también se está debatiendo la izquierda. Y, desde el viejo continente, se observa con atención el volcán sociopolítico que recorre la América Latina. Uno de esos observadores es el dirigente Rafael Palacios, quien en este encuentro habla de la importancia del ALBA; del nefasto golpe de estado en Honduras; de la Europa colonialista y de la necesidad de vincular a los pueblos de los dos continentes por encima de los intereses de las multinacionales. El líder político español considera que “la nueva izquierda latinoamericana, está abriendo espacios de trabajo, de reflexión, de diálogo y de propuesta que son fundamentales”.

Argenpress Cultural: ¿La promocionada crisis económica mundial esconde una mutación del capitalismo o realmente el sistema está en crisis?

Rafael Palacios: No estamos en un momento cualquiera de la historia de la humanidad. Hoy nos enfrentamos a gravísimas crisis provocadas por el capitalismo: crisis alimentaria, financiera, económica, medioambiental, social,…, y por supuesto, una profunda y grave crisis de los derechos humanos, en medio de un cuestionamiento cada vez mayor a los organismos internacionales por su comportamiento francamente hipócrita y antidemocrático.

Las crisis que padecemos no cayeron del cielo. Vienen construyéndose desde hace más de 30 años por el neoliberalismo, con el objetivo de hacer crecer el mercado, con el objetivo de hacernos creer que cualquier cosa pública sería más eficiente privatizada.

Parece como si las crisis que padecemos hubieran llegado de otro planeta y que nadie tiene ninguna responsabilidad.

La desigualdad y la pobreza no son fruto de la buena o la mala suerte. La desigualdad y la pobreza son consecuencia directa de la forma en la que los seres humanos organizamos nuestra actividad política, social y económica.

Estamos frente a un sistema que no quiso distribuir su riqueza y que, sin embargo, ahora quiere socializar sus pérdidas.

Un sistema que ante situaciones de crisis global sólo sabe responder con la guerra, con la violencia y con la vulneración de los derechos humanos individuales y colectivos. Un sistema que está desencadenando una verdadera guerra social contra los pueblos y contra los trabajadores y trabajadoras.

Argenpress Cultural: ¿Cuál es la situación de la izquierda en la Europa del siglo XXI?

Rafael Palacios: La pregunta seguramente daría para un master. Así que permítame contestarle con una pequeña provocación…, quizás la situación de la mayoría de la izquierda en la Europa del siglo XXI es que sigue viviendo anclada en la Europa del siglo XX, en el Mundo del siglo XX…Los “ombligos” no dejan de serlo, por ser presuntamente de izquierdas.

Argenpress Cultural: Alrededor del sistema capitalista parecieran flotar muchas izquierdas; ¿hay alguna posibilidad real para que en España surja una opción distinta de izquierda?

Rafael Palacios: Hay diferentes sensibilidades que se reflejan en distintas organizaciones políticas. Diferentes sensibilidades que no nos deberían impedir trabajar juntos en lo que compartimos. No hablo de unidades orgánicas imposibles e innecesarias, que nada más que llevan al fracaso, al desencanto, a la desilusión y a la desmovilización. Es posible una alternativa de izquierdas desde la unidad de acción.

Ya está bien de sectas, sectarismos y chantajes ideológicos. Es el momento de la unidad de acción. No podemos seguir peleándonos en mitad de una inundación.

Con palabras del Subcomandante Marcos:”Los rebeldes y las rebeldes, se buscan entre sí, se caminan unos hacia otros, se encuentran y, juntos y juntas, rompen los cercos”.

Argenpress Cultural: ¿Cuál es su análisis del mapa político de América Latina?

Rafael Palacios: En los últimos años estamos asistiendo en América Latina a la llegada de fuerzas progresistas a los Gobiernos a través de victorias electorales, a la articulación de luchas populares y a importantes esfuerzos por la ampliación y consolidación del MERCOSUR y de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), que constituyen un factor objetivo favorable al desarrollo de la lucha por la soberanía y la integración regional y contra el proyecto estratégico de carácter anexionista y neocolonialista, contenido en el ALCA.

En América Latina se observa un resurgir de la resistencia y la lucha de los pueblos. Los trabajadores, los jóvenes, las mujeres, los campesinos, los pueblos indígenas, salen a las calles en defensa de la paz, la democracia, la soberanía, la justicia social, el desarrollo. Las organizaciones progresistas, las fuerzas de la izquierda, avanzan y contribuyen a la formación de alternativas. Hay un imparable avance en la convicción y la esperanza de que son posibles las transformaciones sociales y políticas. Hay una clara dinamización de la democracia en América Latina planteada a través de una lucha frontal contra el neoliberalismo y la hegemonía del capital financiero, con la creación de espacios autónomos de soberanía.

Hay puestas enormes esperanzas políticas en los gobiernos progresistas. Nunca hubo tantos gobiernos democráticos en América Latina. Pero, también es cierto, siguen creciendo las dictaduras sociales, siguen aumentando las desigualdades sociales. El neoliberalismo sigue pervirtiendo la democracia. Parece que todo se compra y que todo se vende. Que los derechos se convierten en mercancías.

Los movimientos sociales resurgen y se consolidan sus proyectos de desarrollo social, sus alternativas sociales y transformadoras. Hay una lucha permanente por superar la dicotomía movimientos sociales e instituciones. Por encontrar la conjunción entre los movimientos sociales y las políticas institucionales. Por coordinar y ser capaces de articular los movimientos populares y las políticas que se desarrollan desde los gobiernos. Los movimientos sociales quieren y tienen que entrar a formar parte de los gobiernos. Quieren y tienen que ocupar los espacios políticos.

En América Latina hay un nuevo espacio social emergente, que busca espacios para respirar. La nueva hegemonía que está naciendo necesita nuestro apoyo, nuestra solidaridad, nuestro compromiso. Porque, seamos sinceros, la Europa que está en América Latina es la de las multinacionales, no la de los pueblos, no la de las ciudadanas y ciudadanos. Por eso, tenemos que trabajar duramente, codo con codo, desde el internacionalismo solidario, acompañando y aprendiendo de los procesos de transformación social y de generación de ciudadanía que se están dando en América Latina. Unos procesos que son imprescindibles no sólo para la democracia política, sino también y fundamentalmente, para la democracia social. Que son imprescindibles no sólo para América Latina, sino para todo el planeta.

Argenpress Cultural: Hace poco usted integró una delegación que viajó a Honduras, ¿cómo percibe la situación en ese país tras el golpe de estado?

Rafael Palacios: El golpe de estado no solamente es un golpe en contra del hermano pueblo hondureño. El golpe también representa un ataque contra el ALBA y los cambios sociales que se están dando en muchos lugares de América Latina.

Este golpe de estado podría desencadenar acciones similares de ejércitos y poderes económicos en otros estados del continente.

En Honduras nos jugamos el futuro de los procesos participativos y democráticos logrados en los últimos años, así como los avances en la lucha por la justicia social y contra las causas del empobrecimiento y las desigualdades. En consecuencia, es imprescindible que con total claridad expresemos nuestra solidaridad y acompañamiento a la lucha y la resistencia del pueblo hondureño ante el criminal golpe de estado, en el cual se están vulnerando de forma sistemática, continua y permanente los derechos humanos.

Acabamos de hacer públicas las primeras conclusiones de la Comisión Asturiana de Observación sobre la Situación de los Derechos Humanos en Honduras y en muy poco tiempo presentaremos las conclusiones definitivas que vendrán acompañadas de material gráfico, fotografía y DVD, grabado por la propia Comisión sobre el terreno.

Argenpress Cultural: ¿Qué puede esperar América Latina de España ante la ola racista que recorre la Europa que promociona Berlusconi?

Rafael Palacios: La Europa que se está “fabricando”, no es la Europa de los Pueblos y Naciones. No es la Europa de la solidaridad, del compromiso, de la lucha contra la injusticia social y el empobrecimiento, de la lucha por los Derechos Humanos Universales.

La Europa que se está “fabricando”, es la Europa de los mercaderes. Una Europa racista y xenófoba. Una Europa con centros de detención sin control judicial. Una Europa egoísta, miedosa y cobarde que lucha contra las personas empobrecidas y no contra la pobreza. Una Europa que convierte a las víctimas de su sistema, en victimarias, fruto de la incomprensión y la ignorancia más terribles. Una Europa que antepone sus supuestos negocios a la defensa de los Derechos Humanos.

Y en esa Europa, parece que la España del PSOE y del PP, se encuentra cómoda.

Una España que vende armas a Colombia para que siga asesinando a campesinos, indígenas, sindicalistas y defensores y defensoras de los Derechos Humanos.

Una España que vende armas a Marruecos para que siga aniquilando todas las esperanzas del Pueblo Saharaui.

Una España que vende armas a Israel para que siga su genocidio contra Palestina.

Una España que quiere seguir esquilmando América Latina con una suerte de colonialismo de nuevo cuño, basado en el paternalismo más patético.

Cada vez está más claro, por si alguien lo dudaba, que los eslóganes sobre Derechos Humanos, sobre encuentros de civilizaciones,…, no son más que palabrería hueca.

Eso es en estos momentos, desde mi punto de vista, lo que se puede esperar de la Europa y la España “oficiales”.

Argenpress Cultural: Más allá de lo que hace o deja de hacer la clase política y de los prejuicios que publicitan los medios de comunicación, ¿considera que el pueblo español tiene alguna visión cercana de la realidad latinoamericana, que no se limite sólo a pensarnos como países de un supuesto tercer mundo?

Rafael Palacios: Me resulta imposible contestarle cuál es la visión del “pueblo español”, si es que el “pueblo español” existiera como tal, que yo no lo creo. Lo que si puedo decirle, es que muchos hombres y mujeres que vivimos en los Pueblos y Naciones que componen, de una forma u otra, el Estado español nos reconocemos en estas palabras de Galeano: “A primera vista, el mundo parece una multitud de soledades amuchadas, todos contra todos, sálvese quien pueda, pero el sentido común, el sentido comunitario, es un bichito duro de matar. La esperanza todavía tiene quien la espera, alentada por las voces que resuenan desde nuestro origen común y nuestros asombrosos espacios de encuentro.

Yo no conozco dicha más alta que la alegría de reconocerme en los demás. Quizás ésa es, para mí, la única inmortalidad digna de fe. Reconocerme en los demás, reconocerme en mi patria y en mi tiempo, y también reconocerme en mujeres y hombres que son compatriotas míos, nacidos en otras tierras, y reconocerme en mujeres y hombres que son contemporáneos míos, vividos en otros tiempos.

Los mapas del alma no tienen fronteras”.

Argenpress Cultural: ¿Puede la nueva izquierda latinoamericana contribuir a oxigenar el panorama político internacional tan saturado de derecha?

Rafael Palacios: El Foro Social Mundial de Belém, nos trasladó un claro mensaje: las alternativas al neoliberalismo y las propuestas de transformación social salen de la lucha social, de las luchas populares, de la lucha diaria de los movimientos sociales y sindicales, de las luchas de mujeres, jóvenes, campesinos, pueblos indígenas, pueblos de la selva, defensores de la cultura e identidad de los pueblos, ambientalistas, comunidades de base,…, empobrecidos y empobrecidas, explotadas y explotados. Un claro mensaje para aquellos hombres y mujeres que luchamos y resistimos, en cualquier parte del planeta, a la usurpación de la naturaleza, de nuestros territorios y de nuestra cultura.

Encontrar alternativas es un trabajo colectivo, fruto de nuestra capacidad para elaborar un proyecto alternativo, para organizar la esperanza, para rescatar la utopía.

En palabras de Frei Betto: “La esperanza favorece la emergencia de nuevas utopías, que deben ser traducidas a proyectos políticos y culturales que señalen las bases de una nueva sociedad. Eso implica el rescate de los valores éticos, del sentido de justicia social, de las prácticas de solidaridad y compartimiento, y del respeto a la tierra, a la naturaleza, a la identidad de los pueblos, en suma, se trata de un desafío también de orden espiritual, en la línea de lo que pregonaba el profesor Milton Santos, de que debemos priorizar los “bienes infinitos” y no los “bienes finitos”.

La nueva izquierda latinoamericana, está abriendo espacios de trabajo, de reflexión, de diálogo y de propuesta que son fundamentales, que son referentes indispensables, en nuestro camino compartido para elaborar un proyecto alternativo, para organizar la esperanza y para rescatar la utopía.


http://cultural.argenpress.info/2009/08/los-movimientos-sociales-quieren-y.html

Comentarios y FORO...

ETIQUETAS

Acción solidaria (14) Adolfo Pedroza (2) Adolfo Pérez Esquivel (3) América Latina (62) Amor (3) Análisis de la comunicación (18) Antiglobalización (3) Antiimperialismo (13) Apostasía (3) Ateísmo (1) Cambiode paradigma (4) Ciencia (3) Colaboraciones (227) Cristianismo (55) Cultura (2) Derechos Humanos (55) Diálogo (1) Domingo Riorda (2) Ecosociología (37) Ecumenismo (1) Eduardo Pérsico (20) Educación (14) Emma Martínez Ocaña (1) Enrique Carfagnini (1) Equidad (58) Espiritualidad (26) Estructuras sociales (18) Ética y Sociedad (138) Filosofía (2) Geopolítica (19) Gonzalo Haya Prats (9) Hambre (10) ICR (86) Iglesia (15) II-SP (1) Imperialismo (9) Irina Santesteban (1) Iris M. Landrón (1) J.J.Tamburini (1) Jaime Richart (4) José Comblin (1) José M. Castillo (33) Juan Masiá (1) Leonardo Boff (23) Libertad (1) Libertad de expresión (2) Lorena Aguilar Aguilar (2) Luis (1) Luis Alemán (2) Marcela Orellana (6) Marcelo Colussi (1) Marià Corbí (2) Maya Lambert (3) Mística (1) Mujer (1) Oscar Taffetani (2) P. Luis Barrios (3) Paz Rosales (4) Pelota de Trapo (6) Pepcastelló (94) Pere Casaldàliga (2) Pobreza (3) Poesía (13) Psicología (1) Rafael Fernando Navarro (64) Recomendamos (3) Religión (20) Religión y Ciencia (9) Religión y Cultura (3) Religión y política (49) Religión y sociedad (20) Sabiduría popular internáutica (2) Sergio Ferrari (2) Solidaridad (4) Susana Merino (1) Taizé (3) Teología de la Liberación (5) Thelma Martínez (2) Utopía (10) Veca Muelle (1) VIDALOGÍA (1) Violencia (6) Violencia de género (1) Walter Dennis Muñoz (7)