Mostrando entradas con la etiqueta Religión y Ciencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Religión y Ciencia. Mostrar todas las entradas

sábado, 7 de noviembre de 2009

El País contra Teresa Forcades

Abdennur Prado

¿Cuáles son los intereses de El País en este asunto? ¿Por qué El País sale en defensa de la industria farmacéutica y apoya de este modo la campaña a favor de las vacunaciones?

Teresa Forcades (Barcelona 1966) es doctora en medicina, teóloga y monja benedictina, una monja comprometida con los derechos de las mujeres, que se ha posicionado a favor de los derechos de los homosexuales, y cuyo trabajo tiene una clara dimensión social y espiritual (dimensiones que flaquean la una sin la otra). Dentro de este compromiso, su condición de doctora le ha llevado a centrarse en el tema de las farmacéuticas. Ha publicado un ensayo sobre Los crímenes de las grandes compañías farmacéuticas, en los Quaderns de Cristianisme i Justícia, que dirige Arcadi Oliveras. Para más información sobre sus posicionamientos, puede visitarse su blog. Recomendamos una reciente entrevista sobre teología de la liberación para la televisión venezolana, en la cual sostiene que la expresión “teología de la liberación” es en realidad redundante, ya que toda teología debería ser por definición liberadora y feminista.

Conocí a Teresa Forcades a raíz de mi colaboración como autor de un contrapunto en uno de sus libros: Teología feminista en la historia, editado por Fragmenta (en catalán). Realizamos luego una conversación-entrevista para el diario Avui, que no fue publicada. En 2008, Teresa tuvo la amabilidad de participar como presentadora de una de las sesiones del Tercer Congreso Internacional de Feminismo Islámico.

En las últimas semanas, Teresa Forcades ha sido objeto de múltiples comentarios a raíz de la amplia difusión en Internet de un vídeo en el cual denuncia todos los intereses y manipulaciones en relación a la Gripe AH1N1. Webislam fue una de las numerosas webs que decidió difundir dicho vídeo, con el fin tanto de advertir al mayor número de personas sobre los peligros de vacunarse contra dicha gripe, como para tener un mayor conocimiento sobre el sistema bajo el cual vivimos.

El impacto de este vídeo ha sido inmenso, provocando el contraataque. Teresa Forcades ha sido descalificada por ser monja y por ser mujer, insultada por hablar de temas de interés social con su hábito de monja. Pero lo cierto es que al hacerlo así dignifica no solo sus hábitos o al catolicismo, sino a la religión en su conjunto, tan desprestigiada por ponerse tan a menudo al lado de los poderosos.

Dentro de estos contraataques, el que nos ha movido a escribir ha sido un artículo aparecido en el diario El País, y titulado "Desmontando a la monja-bulo". Una de sus autoras, Maria Sahuquillo, ya había publicado el día antes un artículo en el cual se trata de combatir la creciente reticencia hacia la vacuna, haciéndose eco de los comunicados de la OMS, como si fueran la verdad absoluta.

Sobre el artículo en sí apenas hay nada que decir: se trata de mera propaganda, realizada con la intención de defender a la industria farmacéutica e intentar desprestigiar a todos aquellos que se oponen a la vacuna contra la gripe A. No puede ser calificado propiamente como “periodismo” y aún menos como un “reportaje”. El artículo se limita a descalificar a Teresa Forcades, la llama Mary Poppins y la trata de forma despectiva, poniendo en duda su capacidad intelectual (¿por ser monja, por ser mujer, por las dos cosas?). Para ello, los autores no dudan en mentir, como cuando dicen que “solo ha escrito un librillo…”. Los argumentos ad hominen son característicos de aquellos que no tienen argumentos. El artículo recoge tan solo opiniones contrarias Forcades, sin contrastarlas con otras opiniones favorables. Además, el artículo omite aspectos del vídeo que son difíciles de rebatir: si la gripe A es benigna... ¿por qué hemos de vacunarnos? ¿Cómo se justifica la masiva compra de vacunas por parte del Estado?

Mucho más interesantes son los comentarios generados. En el momento en el que cierro este artículo (son las nueve de la noche) estos comentarios son 370. Un 90% de ellos se manifiestan a favor de Teresa Forcades, y muchos de ellos ponen en duda las intenciones de El País a la hora de publicar semejante reportaje.

El artículo es calificado como “vergonzoso”, “ataque salvaje”, “de baja factura”, “tendencioso”, “chulesco”, “bochornoso”, “patético”, “panfleto”, “demagogia”, “infecto”, “vomitivo”… Un comentario da en el clavo sobre el estilo empleado: se trata de un compendio de falacias: la falacia ad hominem, falacias de autoridad, falacia de la pendiente resbaladiza, además de la total ausencia de información. Sólo hay opiniones, y todas reforzándose las unas a las otras. Dice un comentarista: “No resulta muy convincente rebatir datos concretos, que toda persona informada ha podido constatar en el día a día, con supuestos argumentos de autoridad como portavoces, asesores, expertos y catedráticos que nos dicen que lo que pasó fue lo contrario de lo que en su momento pasó”. Un usuario se presenta como médico y dice haber sido consultado por los autores del reportaje, pero como se puso de lado de Forcades, su opinión ha sido censurada.

Un comentarista afirma que “el reportaje apesta y lo único que desmonta es la propia credibilidad de El País. Deja bien claro a qué intereses sirve”. Otro interpreta: “los laboratorios farmacéuticos tienen miedo de quedarse sin su dinerito y ponen una nota enorme en El País”. Y otro concluye: “A El País le debería dar vergüenza publicar cosas así”. Un tal Alejandro escribe: “Argumentum ad hominen (mulierum). Sahuquillo, Benito y El País se han cubierto de gloria. Utilizaré la pieza y los comentarios en mis clases sobre las relaciones entre el Poder y las Empresas en el era de internet. Es muy ilustrativa de la nueva información”.

Como resultado, parece obvio que “este reportaje no desmonta nada”. Más bien todo lo contrario: abundan los comentarios que afirman que ha sido el reportaje el que les ha despertado las sospechas hacia la vacuna y les ha convencido de la veracidad de los argumentos de Forcades. Más de cincuenta afirman que no van a vacunarse, ni ellos ni a sus hijos. Incluso hay varios internautas que habían decidido vacunarse, pero la lectura del artículo les ha hecho cambiar de opinión. Dice un comentario: “gracias a este artículo, ya tengo más claro no vacunarme”.

Otros comentarios contrastan la agresividad del artículo de El País con la capacidad pedagógica, tolerancia y madurez mostradas por Forcades en su vídeo. Por un lado se trata de desprestigiar mediante los insultos, ocultando información, y por otro de ofrecer datos objetivos sin sacar conclusiones, de modo que cada uno pueda pensar por sí mismo y decidir según conciencia. Un internauta aconseja: “sólo pido a quien lea el artículo y no haya visto el vídeo de Teresa que lo mire y compare…”.

Como conclusión, diría que de los ataques de El País a Teresa Forcades, ella sale reforzada y El País desprestigiado. Eso es lo que se desprende de numerosos comentarios:“Los intentos de El País por deslegitimar a Forcades dan aún mas crédito a su teoría”. Y otro sentencia: “El tiro por la culata... Gracias Teresa Forcades!!!” Las felicitaciones se suceden: “Larga vida a Teresa Forcades!!”. “¡Viva la monja!”. “Viva Teresa Forcades, viva Arcadi Oliveras”.

A partir de aquí, éstas son algunas de las preguntas que los internautas nos proponen: ¿Por qué "una monja que escribe libritos" molesta tanto? ¿Cómo se puede escribir un articulo desmontando todo lo que dice Teresa Forcades, sin poner la opinión de muchos otros médicos y especialistas en salud pública que están de acuerdo con ella? ¿Por qué para rebatirla no son capaces de escribir un reportaje en estilo periodístico con más datos e información y menos juicios de valor, adjetivos despreciativos y un tono tan tendencioso? ¿Por qué no preguntan su opinión a los médicos que dicen que no se van a vacunar? ¿Por qué este año, en el Hemisferio Norte, apenas ha aparecido la gripe común, como todos los años por estas fechas? ¿Dónde están los millones de muertos que no se produjeron? ¿Para cuando un reportaje sobre el bulo de las farmacéuticas? ¿Y por que no un titular “desmontando a los lobbies farmacéuticos”? ¿Es cierto que a parlamentarios alemanes se les suministró una versión de la vacuna sin un reactivo que contiene mercurio, por el peligro que supone? ¿Existe peligro al vacunarse? ¿Es verdad que se ha renunciado a posibles indemnizaciones en caso de efectos secundarios graves de la vacuna? ¿Es o no es verdad que políticos y farmacéuticas están exentos de responder por los efectos secundarios de la vacuna?

Pero lo más inquietante es el propio origen de la cepa, pues todo apunta ha que fue fabricada en un laboratorio, con la intención de causar una verdadera pandemia, y que esta fue evitada casi por casualidad: “¿Cómo explican los periodistas desmontadores la mezcla de cepas H5N1 con H3N2 de los laboratorios Baxter en Orth-Danau (Austria) y las graves consecuencias que su distribución o mal uso habrían podido ocasionar, de no ser por la comprobación previa de un checo, así como el silencio de estos laboratorios?”

Algunos de los comentarios pueden parecer desproporcionados, pero muchos otros ofrecen nuevos datos, remiten a informes internacionales que cuestionan la versión oficial. Algunos internautas afirman haber pasado la gripe A sin haberse vacunado, y eso siguiendo los consejos de su médico de cabecera. Aquellos que han pasado la gripe A suelen afirmar que es más benigna que la convencional. Un tema recurrente es el de internautas que afirman que no van a vacunarse por consejo de sus médicos de cabecera. Pues parece que la oposición a la vacuna entre la profesión médica va en aumento. Un comentario dice que “en el centro de salud de mi ciudad, se negaron a vacunar a los niños voluntarios si les tocaba, y el médico de mi hija se niega a vacunar a los nenes por los efectos secundarios”. Según la Organización Médica Colegial (OMC) el 95% de los casos serán leves y se resolverán entre 3 días y una semana como cualquier otra gripe. En Alemania existe un potente movimiento de médicos contra la vacuna, y parece que el colectivo de enfermeras francesas (unas 20.000) no piensa ponerse la vacuna (http://www.syndicat-infirmier.com/Vaccination-H1N1-mefiance-des.html). También un sindicato de enfermeras de Gran Bretaña se ha posicionado en contra. Una encuesta afirma que sólo el 12% de los alemanes ha decidido vacunarse.

La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) afirma que la vacuna contra la gripe A es probablemente innecesaria y no suficientemente testada. En la página oficial del colegio de médicos de Tenerife aparece el comunicado del Consejo general de médicos colegiados de España sobre este tema: “Sería especialmente preocupante que por presiones políticas o por una actitud defensiva ante campañas de opinión pública se realizaran intervenciones preventivas sin las adecuadas garantías de seguridad, ignorando el principio de precaución que, por su perfil científico, todo profesional de la medicina debería contemplar”. El catedrático de Farmacología Clínica de la Universidad Autónoma de Barcelona, Dr. J. A. Laporte, manifestó hace unos días a El Periódico que él no piensa vacunarse…

Otros informan de las conexiones de Rumsfeld y Bush con la empresa creadora del tamiflú, y otros afirman que la OMS se financia mayoritariamente (hasta un 75%) mediante donaciones de empresas farmacéuticas… Algunos comentaristas atacan a Forcades y aseguran que la OMS nunca cambió la definición de pandemia, y por tanto que ella miente. En los siguientes links a informes de la OMS pueden encontrarse la vieja definición (2004) y la nueva definición (2009). En un texto de la OMS del 2005, sobre las “diez cosas que debes saber sobre una pandemia”, el punto 7 se refiere al gran número de muertes: “La OMS viene manejando una estimación relativamente conservadora (de entre 2 y 7,4 millones de muertos) porque constituye un punto de referencia útil y plausible para el trabajo de planificación. Este cálculo se basa en la pandemia de 1957, que fue relativamente benigna”. Lo cual desmiente lo que afirma José María Martín Moreno (asesor de la OMS) en el artículo de El País.

Puede verse también un artículo del New York Times y otro de la CNN donde se informa sobre el cambio. El periodista del New York Times le pregunta al responsable de la OMS si el cambio no desacreditará a la organización… Y eso antes de saberse que es cambio iba a justificar la venta masiva de vacunas. Y una entrevista al especialista Tom Jefferson, en la cual explica como el cambio de definición va a proporcionar enormes beneficios a las farmacéuticas. Básicamente, para considerarse como pandemia debía ocasionar “enormes casos de contagios y de muertes”, algo que ha sido eliminado. Y este artículo del British Medical Journal, que empieza con la frase: “La OMS ha revisado su definición de pandemia en respuesta a la experiencia actual con la A/H1N1”. El autor cita varios links a las página de la OMS y de otras instituciones médicas internacionales con la antigua y la actual definición. La diferencia es la alta mortalidad, algo que ha sido eliminado de la nueva definición, para poder hacer pasar la gripe A como pandemia, y forzar a los Estados a comprar vacunas. E incluso hacer que los Estados fuercen a sus ciudadanos a vacunarse, cosa que ha sucedido en algunos lugares. Un negocio redondo.

La naturaleza del reportaje siembra las dudas sobre las motivaciones de El País: ¿Cuáles son los intereses de El País en este asunto? ¿Por qué El País sale en defensa de la industria farmacéutica y apoya de este modo la campaña a favor de las vacunaciones? ¿Cuánto les ha pagado la Baxter a los autores del artículo? ¿Es cierto que Cebrián tiene conexiones con el Club Bilderberg? Tal y como dice un internauta: “El País ha demostrado con esto ser un magazine de publireportajes mercenarios a servicio del dinero”. Según otro, “…hace pensar que las empresas farmacéuticas y la falacia ad hominem podrían ser de izquierdas”.

Como me dice Hashim Cabrera: creo que el fenómeno de la difusión masiva del vídeo de nuestra hermana Teresa, denunciando con esa valentía y serenidad el tema sangrante de las vacunas y los virus, es en cierta manera ya un fruto de una nueva conciencia que articula a la comunidad global a través de la red. Cada vez hay más gente que “sabe” que los grandes medios mienten. No es que antes no lo supiéramos, es que ahora existen otros canales de información y otras visiones. Es posible que la sociedad multicultural que propicia la red esté ya articulando y haciendo posible un nuevo paradigma. De ahí la lucha por controlar una red que hasta ahora se muestra bastante refractaria a ese tipo de amordazamiento. Da la impresión de que estamos respondiendo a este nuevo reto con la conciencia de que esta vez puede ser que no lo consigan, y de que un nuevo mundo, una nueva humanidad está empezado a nacer.

Es una pena que un periódico como El País ataque de forma tan baja a una persona que trata de luchar contra los abusos de las grandes compañías farmacéuticas, y se alinee sin matices en el campo de éstas y en contra de los ciudadanos. Y esto justo el día en que ha pasado a contar entre la nómina de sus colaboradores a Bertrand Henri-Levy, uno de los más conocidos sionistas y nuevos intelectuales reaccionarios en Europa. Henri-Levy, Gluksman, Vargas Llosa, Moisés Naim, Antonio Elorza… La lista de los colaboradores actuales de El País desmiente la pretensión de que se trata de un diario “de izquierdas”.

En cuanto a Teresa Forcades, no podemos sino felicitarla por su coraje y su lucidez, por su defensa del feminismo espiritual y de la liberación del ser humano, por recordarnos que el “amor” al cual Dios invita no es un mero sentimiento, sino una acción solidaria que nos enfrenta, inevitablemente, con los poderes de este mundo… Si sigue por esta línea (que es la del Evangelio) no hay duda de que los fariseos (incluidas las altas jerarquías de la Iglesia) la crucificarán. Que Dios la proteja y la salve.

Rebelión ha publicado este artículo a petición expresa del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


Abdennur Prado
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=94536

Comentarios y FORO...

sábado, 24 de octubre de 2009

¿Queriendo ser Dios?

Leonardo Boff

Rose Marie Muraro es una mujer imposible. A pesar de tener grandes limitaciones de vista y de salud escribió 35 libros y editó cerca de otros 1600. Fue pionera del feminismo brasilero. Su estudio sobre la sexualidad de la mujer brasilera, publicado por la Editorial Vozes de Petrópolis, se transformó en un clásico, tanto por su metodología como por las categorías de análisis.

Licenciada en física, siempre se preocupó por la tecnología y su incidencia en el destino humano. Ahora, con el paso de los años y después de muchas investigaciones y de manejar una gran cantidad de fuentes, informaciones y autores, nos entrega un libro-síntesis con el título: Los avances tecnológicos y el futuro de la humanidad: ¿queriendo ser Dios? Es una publicación de la Editorial Vozes de Petrópolis de la cual fue durante 17 años directora editorial.

El subtítulo ¿Queriendo ser Dios? define la perspectiva de su análisis y al mismo tiempo deja traslucir una denuncia contra el tipo de ciencia y tecnología dominantes en la historia. En realidad, hace un excelente rastreo histórico de la tecnología desde los albores de la humanidad, cuando hace más de dos millones de años surgió el homo faber, aquel que por primera vez utilizó el instrumento para imponerse a la naturaleza, pasando por los distintos periodos históricos, con sus respectivas revoluciones hasta llegar a los tiempos contemporáneos de la ingeniería genética, de la robótica, de la nanotecnología y de la biología sintética, para culminar en la fusión entre ser humano y máquina.

A lo largo de su libro Rose nos muestra el calvario de la Tierra y la lenta y progresiva crucificación de la vida y de la naturaleza a través del poder de la tecnociencia, puesta al servicio de la voluntad de poder en su concretización más cruda y cruel en el dinero.

Pero no siempre fue así. Primitivamente el saber y la técnica estaban al servicio de la solidaridad y del compartir, atendiendo a las demandas humanas y aliviando el peso de la vida. Pero desde el momento en que surgió la moneda, que se hizo mediación exclusiva de todos los trueques, y se transformó en mercancía con precio (intereses), se produjo una revolución perversa. Se pasó de la cooperación a la competición, del cuidado a la agresividad. Lo que impera entonces es el gana/pierde y no el gana/gana. La sociedad se ha hecho conflictiva con ejércitos, muchas guerras y grandes mortandades.

Los señores del dinero sujetan a las personas, controlan la sociedad y deciden qué saber y qué técnica hay que desarrollar para reforzar su poder. No se produce para la vida sino para el mercado. No se inventa para la sociedad sino para el lucro.

El actual proyecto de la tecnociencia ha acelerado enormemente la historia. La humanidad ha caminado más en cien años que en los dos millones de años anteriores. Esta velocidad ha aturdido la mente y está generando una verdadera mutación humana, comparable solamente a la ocurrida en la revolución biológica multimilenaria. Algunos científicos intentan introducir nanoparticulas en la corriente sanguínea del cerebro para gestar una inteligencia suprahumana. Surgiría así un híbrido de ser humano y maquina, y la humanidad se bifurcaría entre los mejorados y nos no-mejorados.

Rose Marie Muraro se alza contra este intento, pues él configura la suprema arrogancia y actualiza la antigua tentación bíblica del seréis como Dios.

El ser humano, por más que quiera, jamás superará los límites de su naturaleza. Sólo una ciencia con conciencia servirá a la vida y garantizará el futuro de la Tierra. La autora propugna monedas complementarias, un consumo compasivo y reciclable, una revolución radical de dentro hacia fuera y de abajo hacia arriba, el juego del gana/gana como forma de salir con éxito del berenjenal en el que estamos enredamos. La frase final de su brillante libro es esperanzadora: «Cuando desistamos de ser dioses podremos ser plenamente humanos, algo que todavía no sabemos lo que es, pero que hemos intuido desde siempre».


Leonardo Boff
http://www.servicioskoinonia.org/boff/articulo.php?num=351

Comentarios y FORO...

martes, 7 de abril de 2009

La otra cuaresma

Javier Aranda Luna

En el mes de marzo del año 415, en plena cuaresma, un grupo de monjes de la iglesia de San Cirilo habló con Dios. Nadie recogió ese diálogo, sólo los hechos que le sucedieron y que el científico Carl Sagan sintetizó en estas líneas:

"La arrancaron del carruaje, rompieron sus vestidos y, armados con conchas marinas, la desollaron arrancándole la carne de los huesos. Sus restos fueron quemados, sus obras destruidas, su nombre olvidado."

Lo que Carl Sagan no refiere es que a Hipatia, antes de ser desollada con filosísimas conchas de ostra, la golpearon y arrastraron por toda la ciudad de Alejandría hasta llegar al Templo Cesáreo. El obispo copto de Egipto, Juan de Nikio, que justificó en sus escritos la carnicería perpetrada por sus hermanos, consignó algunos detalles adicionales: después de haberle causado la muerte, la turba divina descuartizó su cuerpo y lo llevó a Cinaron, donde quemó todos sus miembros. El poeta Octavio Paz, gran lector de la historia del mundo antiguo, encontró algo más: la gran astrónoma y matemática de Alejandría fue violada antes de morir.

Para Ignacio Gómez de Liaño el crimen de Hipatia es un espectáculo al que no podemos acostumbrarnos a pesar de las masacres que la humanidad ha acumulado durante cientos de años. Su tragedia, como las de Bruno y Villamediana, son producto de la intolerancia, del poder ciego que por sistema combate al espíritu y la ciencia.

Hipatia, Bruno, Villamediana, tres tragedias del espíritu es el nombre que reúne tres obras de teatro con las que Gómez de Liaño ha querido dar vida a estos tres personajes que se han convertido en símbolo contra la intolerancia, contra el pensamiento único al que son tan proclives obispos y gobernantes.

Los diálogos de Gómez de Liaño son razones contra la intolerancia, cuadros vivos de la barbarie, memoria contra la peste del autoritarismo que infecta aquí y allá a no pocos hombres de poder. ¿Cuántos jerarcas religiosos, jueces y políticos contemporáneos no han justificado crímenes en el nombre de un dios al que sólo ellos pueden mirar?

¿Recuerda que George W. Bush, antes de hablar con su gabinete de seguridad, hablaba con dios y con su sacerdote de cabecera? ¿Recuerda que varios gobernadores del Bajío buscan homenajear con templos, parques, cruces, nombres de plazas y avenidas a los cristeros? ¿A esos hombres que dinamitaron trenes, hicieron arder casas, violaron a maestras frente a sus alumnos por el crimen vil de enseñar el alfabeto?

No me extraña que de esa región sea el ex presidente Fox, que prefería leer nubes a libros y recomendaba, para ser feliz, no leer diarios ni revistas, el mismo que al asumir la más alta investidura de nuestra República lo hiciera con un crucifijo en la mano.

En estos tiempos de creciente intolerancia contra el otro, contra el diferente, contra el que se atreve a decir no estoy de acuerdo, convendría recordar que el Cristo que recogen profusamente las estampas de los templos en estos días fue también víctima de la intolerancia: como a Bruno, lo condenó un pequeño grupo que se creyó dueño de la verdad, como a Hipatia, rompieron su cuerpo por no haberse conformado con este mundo.

Nunca sabremos con exactitud cuánto debemos a la astrónoma de Alejandría que además tuvo el pecado de ser una de las mujeres más bellas de la antigüedad. Por sus contemporáneos tenemos noticia de que compartió sus hallazgos filosóficos y matemáticos en la academia, que perfeccionó el astrolabio y que ideó un instrumento para medir la densidad de los líquidos.

Lo que persiste de ella, sin embargo, es un ejemplo de la búsqueda de la verdad a toda costa. Gómez de Liaño me permitió recordar esta cuaresma a esa mujer de ciencia.


Javier Aranda Luna
http://www.jornada.unam.mx/2009/04/01/index.php?section=opinion&article=a04a1cul

Comentarios y FORO...

jueves, 26 de marzo de 2009

Chicas grandes de hoy en día

Raquel Rascovsky de Salvarezza *

Nuevas actitudes en mujeres mayores

En el libro Los mitos hebreos, Robert Graves relata diversas versiones sobre la historia de Lilith, la primera mujer creada por Dios. Su historia, que aparece en antiguos pergaminos, fue prohibida tanto en el Viejo como en el Nuevo Testamento. Según Graves, Dios creó el cielo, la tierra, las plantas, los ríos, los animales, etcétera, y el séptimo día, ya cansado, con tierra o arena crea al hombre “a su imagen y semejanza”. Pasa el tiempo y viendo a Adán solo decide darle una compañera, ya que “no es bueno que el hombre esté solo”. Con arena hace la mujer que llama Lilith. Esta es la primera mujer de Adán, que resulta ser vivaz, inteligente e independiente y quiere gozar y disfrutar de la vida.

Pero Lilith protesta porque su misión parecía ser solamente la de tener hijos, por lo que decide estrangularlos a medida que van naciendo. Sigue el mito contando que Lilith se queja porque tenía que “ponerse abajo y el hombre encima” y “¿por qué hijos y no placer?” Dios, indignado, la echa del paraíso y medita: “La hice de arena podrida y sucia”. Pasado un tiempo decide probar nuevamente, pero esta vez duerme a Adán, le saca una costilla y con ella fabrica a Eva. Desde el comienzo de la vida aparece la sumisión de la mujer y la importancia del hombre.

La imagen de la mujer ha sufrido una gran transformación con respecto a la que presentaba hace unos años. Tomaré dos hitos que marcan momentos fundantes para comprender y evaluar las peculiaridades de este desarrollo. A principio de siglo, Freud, con sus revolucionarias concepciones sobre la sexualidad, sitúa a la mujer como un ser deseante; ya no solamente objeto de deseo del hombre, sino sujeto de su propio deseo. Esta transformación en la concepción de la mujer es lo que tomaré como primer hito. La mujer no solamente tiene alma sino que puede desear y elegir según su deseo.

Pasarán los años y ella se irá incluyendo socialmente, cumpliendo roles impensados. Se cortará el pelo, fetiche de adoración y sometimiento. Adoptará vestimentas más cómodas y livianas, abandonando las estrategias de ocultamiento y develando así nuevas partes de su cuerpo, y hasta se atreverá a usar ropas masculinas, invadiendo territorios prohibidos. Durante la Segunda Guerra Mundial, la presencia de la mujer, supliendo el déficit de hombres en las fábricas y otros lugares de trabajo, dio nuevo impulso a este desarrollo.

Recordemos que el voto femenino se estableció en Estados Unidos en 1920, en Francia después de la Segunda Guerra Mundial y en la Argentina en 1951.

En Francia, en 1960, menos de siete millones de mujeres eran trabajadoras activas; en 1994 sobrepasan los 11 millones, pasando de representar el 34 por ciento al 45 por ciento de la población activa. De los ocho millones de hogares que hay en la Argentina, 1.120.000 están habitados por una sola persona. En Manhattan, el 56 por ciento de los hogares están habitados por una persona sola.

Sin embargo, hasta hace pocos años en los libros de lectura se inculcaba a los niños una imagen de madre dedicada solamente a las tareas del hogar, mientras el padre, que representaba al proveedor, volvía al atardecer del trabajo cotidiano. La abuela, siempre presente, ocupaba un lugar clásico, en su silla mecedora, canosa, tejiendo sonriente con su típico vestido de señora mayor. El abuelo podía o no estar representado, y cuando lo estaba era un viejito jovial, respetado por todos por su sabiduría. Estos estereotipos clásicos seguían siendo nuestra lectura escolar a pesar de los cambios que se venían gestando. ¿Cuántos años hace que no vemos a una abuela tejiendo?

El segundo hito que tomaré se inicia en los años ’60. En esta fecha se lanza al mercado la píldora anticonceptiva, punto de comienzo de lo que dio en llamarse la revolución sexual. Las mujeres son por supuesto las más favorecidas por este fenómeno, que fue en realidad la revolución sexual de las mujeres. Desaparecido el fantasma de los embarazos no deseados, la vida sexual comienza a correr por otros carriles, donde la mujer encuentra nuevos espacios para la expresión de su sexualidad. La intensidad de lo que dio en llamarse el destape femenino sorprende aun a ellas mismas. La mujer seduce y toma la iniciativa erótica abiertamente, en circunstancias adonde antes solamente se permitía insinuar.

Como suele suceder con los cambios tan radicales, éste se organiza en un movimiento pendular, pasando de un pasado limitante a un desaforado despliegue erótico.

En un primer momento, las mujeres aparentemente no encuentran un modelo femenino de identificación y las reivindicaciones solicitadas parecen no ser más que el deseo de masculinizarse identificando su libertad con la de los hombres.

Mientras rechazan y denigran la maternidad, ser combativo, ser contestatario, estar contra el establishment se transforma en lo deseado. Sin embargo, defienden su vida sexual y lentamente van desarrollando otras perspectivas. La idea de la actividad del hombre versus la pasividad de la mujer parece dejar de tener vigencia.

El tabú de la virginidad desaparece gradualmente, al mismo tiempo que los jóvenes hacen pruebas prematrimoniales con la esperanza de garantizar su futura armonía conyugal, conviviendo muchas veces sin llegar al matrimonio, por lo que disminuye el número de casamientos. Los hijos son planificados y los padres ayudan en su crianza, así como en las tareas domésticas, dado que las madres trabajan y muchas veces son ellas las que aportan más en lo económico o directamente sostienen el hogar. El concepto de familia, tan rígidamente sostenido a principio del siglo XX, ha perdido su estructura clásica. Las parejas y sus descendientes en las encuestas suelen incluir como familia a amigos, animales domésticos. “¿Cómo se llama la abuela del hijo de la mujer de mi padre que no es mi abuela?”, me preguntaba un niño desorientado. El cambio es tan rápido y tal vez tan asustante que no hay palabras que nominen la cantidad de vínculos familiares nuevos.

En países donde solamente se permite tener un hijo, y es el caso de China, no van a existir los tíos ni los primos. Como vemos, es imposible predecir cómo se desarrollaran las futuras estructuras familiares.

Esto de algún modo se refleja en las entrevistas con mujeres posmenopáusicas. Todo terapeuta que ha sido consultado por señoras que se incluyen en este espectro biopsicosocial ha tenido que experimentar, me imagino que con la misma conmoción y respeto con que lo he experimentado yo, tanto ímpetu, donde se creía que las arcas del deseo se habían agotado. Recuerden el retrato de la abuelita que aparecía en el libro de lectura. La viejita, canosa, vestido oscuro y tejiendo: muy atrás quedó esta imagen.

El incremento de la expectativa de vida promueve que personas que no nos consultaban porque sentían cerca el fin de la vida, y entonces ya no valía la pena, ahora lo hagan. Cada vez entrevistamos más mujeres posmenopáusicas y en este estrato generacional el terapeuta nota un cambio fundamental. En nuestro país, estadísticamente hay más mujeres que hombres y éstas son más longevas; por lo tanto, a medida que pasa el tiempo, hay más mujeres solas.

Hace unos años la idea de una mujer viviendo en soledad era casi inconcebible, no importaba si ella deseaba hacerlo o no. Cuando una mujer enviudaba, los hijos la llevaban a vivir con ellos con todas las consecuencias imaginables de dependencia afectiva y económica. Era una imposición social y familiar. En la actualidad, pero es raro que una mujer sana que por alguna razón quede sola, acepte convivir con sus hijos o parientes. La experiencia nos enseña que no solamente defiende su soledad, sino sobre todo su independencia.

Una vez que ha elaborado su duelo, lentamente se va reinsertando en los grupos sociales de acuerdo con sus intereses. Esta situación es bien conocida por los marquetineros de moda, por lo que conferencias, clases de todo tipo y actividades para tercera edad se promocionan con gran éxito de público femenino. La Universidad de La Plata abrió cursos para tercera edad que han sido totalmente colmados, el 70 por ciento con mujeres. ¿De dónde surge este modelo de identificación que han debido lograr en tan poco tiempo? Recordemos que la revolución sexual se inicia en los años sesenta: éstas son las mujeres que la vivieron y han llegado ahora a la posmenopausia. Pasan por los consultorios buscando apoyo para organizar un espacio adecuado para ellas, dado que la sociedad no las ayuda a encontrarlo por el prejuicio de la edad.

Por otro lado, los hijos de estas señoras de la liberación sexual sufren el desencuentro con sus expectativas de una madre vieja-abuela del hogar. Ellos buscan esas abuelas que les mostraban en los libros de lectura, que no se adecuaron a tiempo a los cambios de la mujer. Al encontrarse frente a este nuevo desarrollo, lo asumen como una frustración y persisten en querer verlas como aquellas que habrían sido. Este nuevo status de las abuelas que adquieren autonomía no les resulta grato. Tratan de limitarlas con pretextos pueriles, impidiendo o rechazando toda posibilidad de aceptar que ellas organicen su vida, sus amistades o nuevas relaciones amorosas. Sorprendentemente, la relación con los nietos parece ser el factor fundante para su transformación, otorgándoles un modelo nuevo de identificación que las rejuvenece y estimula.

Lejos quedaron el luto, la ropa para señoras mayores, el maquillaje ad hoc, las canas, todo eso que en un cierto momento de la vida daba status y que ha sido arrasado por la juventud.

Las mujeres no sienten la soledad, sino que gozan de su autonomía y han aprendido de las jóvenes el derecho de llamar a los hombres y solicitar su compañía. Es sorprendente escuchar relatos donde, enteradas de la viudez o soledad de algún señor, lo llaman para encontrarse. Su presencia en las peñas folklóricas, clases de tango, salsa, etcétera, les permite sentirse en brazos de algún caballero que reconstruye, aunque sea fugazmente, su narcisismo. Defienden como pueden su vida erótica. Por otra parte, contentas, se han dado cuenta de que en el horizonte sexual femenino no existe el fantasma de la impotencia. Frente a este avallasamiento de sus territorios, los hombres reaccionan un poco perplejos y recurren a los viejos comportamientos sociales queriendo armar pareja, situación que en general ellas rechazan para contentarse con los novios cama afuera.

Estas son las mujeres que en los años ’60 fueron protagonistas de la revolución sexual, o meras observadoras, y gozan de sus logros.

(Sin embargo, hay una legión de mujeres que no alcanzan ni mínimamente estos estilos de vida. Las estadísticas de algunos países son escalofriantes en cuanto a sometimiento, como lo muestra el altísimo índice de amputaciones clitorideanas. Por otra parte, en la Argentina, solamente el 40 por ciento de las mujeres tiene trabajo y dos de cada 10 mantienen el hogar. Y en nuestro país perciben entre el 27 y el 52 por ciento menos de salario que los hombres por el mismo trabajo. Según las Naciones Unidas, de los 1300 millones de pobres del mundo, el 73 por ciento son mujeres y constituyen los dos tercios de los analfabetos del planeta.)

En todo caso, la tremenda transformación a la que me he referido exige de los psicoanalistas un gran esfuerzo de adecuación. Poder discernir entre cambio y actuaciones psicopatológicas es un desafío. La teoría que Freud planteó a principio de siglo mantiene su vigencia en cuanto a los fenómenos estructurales a investigar, pero son las nuevas formas, es decir, el despliegue que adquieren al desarrollarse, lo que nos asombra y muchas veces conmueve. Por ejemplo, la resolución del complejo de Edipo deberá ser aggiornada a las vicisitudes familiares particulares y sobre todo novedosas que deberemos indagar cuidadosamente, habida cuenta de los personajes disímiles que cohabitan en las diferentes familias actuales y sus consecuencias. La persistencia de estos fenómenos heredados, núcleos del desarrollo individual, nos enfrenta a nuevas patologías que deberemos comprender de acuerdo con los actuales códigos de convivencia. Son las diferentes dramatizaciones que adoptan estas estructuras al pugnar por su expresión.

Frente al desarrollo y despliegue de la sexualidad femenina, ¿podemos seguir pensándola dependiente del falocentrismo? ¿Seguimos pensando a la mujer como un ser castrado? ¿Creemos todavía que su superyó es menos confiable que el del hombre dado que su complejo de Edipo no se sepulta como el de él? ¿Creemos que el clítoris es un resabio del pene y pertenece a la categoría de lo masculino? ¿Creemos que la mujer es pasiva y el hombre activo? Y, lo más importante: ¿creemos que Freud sostendría estos conceptos ahora?

Teniendo en cuenta que en Estados Unidos:

- casi una de cada dos mujeres ha sido víctima de un intento de violación;

- el 40 por ciento ha sido víctima del acoso sexual;

- el 50 por ciento de las mujeres ha sido golpeada al menos una vez durante su vida en pareja;

- el 28 por ciento de las parejas confiesan tener relaciones violentas;

- los crímenes sexuales se incrementaron el 160 por ciento entre 1976 y 1984;

- las violaciones declaradas progresan cuatro veces más rápido que la tasa de criminalidad global: ¿Con qué cuidado escucharía Freud ahora las fantasías de seducción que le contaban sus pacientas?

Tal vez las mujeres psicoanalistas debemos ser las que denunciemos ciertos actos de encubrimiento que las teorías persisten en organizar, sometidas a las situaciones sociales existentes.


Raquel Rascovsky de Salvarezza *
* Miembro titular en función didáctica de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA) y full member de la Asociación Psicoanalítica Internacional (IPA).
http://www.pagina12.com.ar/diario/psicologia/9-122100-2009-03-26.html

Comentarios y FORO...

martes, 10 de marzo de 2009

Ciencia y misterio

Rafael Fernando Navarro

El Presidente de Estados Unidos acaba de desbloquear la profundización investigadora con células madres prohibida por su antecesor Buhs aduciendo razones éticas y escrúpulos religiosos (¿Qué es la conciencia para algunos?) Obama rompe el trágico sometimiento de la ciencia a la religión. El Presidente norteamericano se ha enfrentado así al mundo religioso y sobre todo a la Iglesia católica que ya ha rechazado su actitud haciendo caer sobre su postura las más destructivas maldiciones.

Las Iglesias han sido siempre contrarias a la investigación científica. Incluso cuando esas investigaciones pudieran aliviar enfermedades terribles que hoy padecemos y que podrían verse eliminadas o aliviadas mediante aplicaciones derivadas de bienhechoras conclusiones. Las religiones siempre han tenido miedo a la ciencia. Han preferido hacer del dolor y la muerte un elemento expiatorio incomprensible, antihumano y blasfemo.

Lo mistérico es el núcleo central de toda religión. Pero resulta inaceptable esa postura cuando proviene de la Iglesia católica que se proclama fruto de una revelación y hace de Jesús una epifanía. El hombre no tiene que aspirar a ser como Dios (concepción griega) porque Dios ha decidido ser como el hombre (visión cristiana)

El hombre sostiene en sus manos la finitud ontológica de sí mismo. La ciencia ahonda dificultosamente en la humanidad y va siendo noticia luminosa para la propia humanidad. Por ella va conformando su libertad frente al mundo, su dignidad, su grandeza. Frenar la ciencia es oponerse al devenir humano, a la perfección del mundo, a la resurrección del universo, al vértice glorioso de Chardin.

La Iglesia tiene miedo al avance científico que deshoja el misterio. La evolución darwiniana no anula el relato mítico de la creación, sino que lo sitúa en su auténtica dimensión. Pero las mitras se mueven más cómodas en la ignorancia. Dominan mejor las conciencias. La opacidad, lo inexplicable, la nebulosa son el caldo de cultivo del imperativo dominante de la jerarquía. Lo milagroso es más rentable, económicamente incluso, que un manojo de estrellas en las manos. De oscurantismo se ha nutrido durante siglos y en el oscurantismo se han basado dogmas inapelables, inmutables, impuestos a la intimidad, hasta hacer de la fe del carbonero un modelo de humanidad desprestigiada, apóstata de sus facultades mentales, incompatible con la libertad creadora y fecunda. Se ensalza la fe que abandona la búsqueda y se desprecia la roturación de caminos que llevan a campo abierto, a cumbres anchas y humanizantes. La grandeza del hombre se logra siempre –piensa la Iglesia- en detrimento de la grandeza de Dios. Esta visión entraña un absoluto desprecio de Dios y del hombre.

La Iglesia ha renunciado secularmente a su projimidad con el mundo. Prefiere situar su reino fuera de él. Pero el hombre no tiene otro espacio para su realización. O La Iglesia se hace carne y habita entre nosotros, o el hombre sigue su quehacer secularizando el camino, fecundando el misterio, alumbrando horizontes abiertos de esperanza.


Rafael Fernando Navarro
http://marpalabra.blogspot.com

Comentarios y FORO...

lunes, 16 de febrero de 2009

Darwin: 200 años


En este año 2009 se celebra el 200 aniversario del nacimiento de Charles Darwin y el 150 de la publicación de su obra más importante: “El Origen de las Especies”.


La persona de Darwin como su obra han ejercido tanta influencia en el mundo científico y han sido tan importantes para la humanidad, que no queremos dejar pasar inadvertida esta efeméride. Y lo hacemos conscientes de que no siempre sus teorías han sido bien recibidas en el seno de la sociedad y especialmente de la Iglesia Cristiana.

El hecho de “rebajar” el ser humano, convirtiéndolo en un simple peldaño en la escala de la evolución, y contradecir, mediante la teoría de la evolución, el relato bíblico de la creación, fue difícil de aceptar. De todas formas, la oposición por parte de la Iglesia Anglicana, a la que Darwin pertenecía, no fue tan feroz como era de esperar. El mismo Darwin, que había estudiado para pastor, se mantuvo en una actitud ambigua y nunca llegó a declararse ateo. Se consideraba, al final de su vida, agnóstico.

Ahora bien, la teoría de la evolución, que nos viene de Darwin, agravó de forma muy significativa el conflicto entre ciencia y religión que venía desde mucho más lejos. Recordemos la condenación de Galileu Galilei (1633) por haber afirmado que la tierra giraba alrededor del sol. Sin embargo, en esta ocasión, la sangre no llegó al río. Un examen más cuidadoso de la teoría demostró que no había forzosamente una incompatibilidad clara entre las afirmaciones religiosas, que ponían a Dios en el origen de todas las cosas, y les teorías evolucionistas.

Gran número de teólogos y filósofos cristianos no tuvieron ningún inconveniente en hacer compatible la evolución con la doctrina cristiana de la creación. Se consideró que los caminos que usó la naturaleza para llegar al mundo tal como es, no eran de importancia básica para la fe; y la evolución no los contradecía. Y todavía hoy, la gran mayoría de teólogos e intelectuales cristianos no tienen ningún inconveniente en aceptar que el universo, tal como lo tenemos, ha llegado a ser mediante un proceso de evolución.

De todas formas, no todos los cristianos están de acuerdo con esta convivencia entre la fe cristiana y el evolucionismo. Hay una minoría, representada especialmente por los fundamentalistas y evangelicales de los EEUU y su círculo de influencia –también en España- que se mantienen fieles a lo que consideran el creacionismo bíblico y rechazan de plano la teoría evolucionista.

Los más moderados entre ellos se han declarado partidarios del llamado diseño inteligente, defendido por el científico Michael Behe, que es una variante del creacionismo, pero con pretensiones científicas. La base de su argumentación contra Darwin y el darwinismo consiste en insistir en las rendijas y contradicciones que a menudo aparecen en las teorías científicas, sin tener en cuenta que, por su misma naturaleza, estas teorías están siempre en movimiento, son discutidas y se constituyen en paradigmas que se van perfilando con el tiempo. Hablar de la evolución como un hecho no quiere decir que todo lo que hay a su alrededor tenga la misma fuerza.

El absolutismo de los fundamentalistas hacia el evolucionismo tiene, como contrapartida, el fanatismo de algunos científicos que, en lugar de buscar la verdad y expresarla en términos de moderación y tolerancia, sólo se ocupan de defender sus posturas personales y atacar a los demás. Un ejemplo de estos científicos fanáticos es Richard Dawkins, un teórico de la evolución, profesor en Oxford, que, dicho de pasada, está detrás de todo el asunto de los anuncios ateos en los autobuses londinenses.

Ciencia y religión estarán siempre presentes en la historia humana. El campo de investigación de ambos es el mismo: el hombre y la naturaleza. Sin embargo, representan reflexiones a diferentes niveles y, si queremos ir hacia adelante en el camino de progreso humano, se han de respetar entre si.

No es tarea de la iglesia dictaminar sobre cuestiones científicas ni limitar el área de investigación de la ciencia. Tampoco tarea de la ciencia ni de los científicos convertir su trabajo en reflexiones teológicas o filosóficas. Pueden hacerlas, pero no tratar de imponerlas. No podemos ir por la vida enfrentados los unos a los otros, sino caminar juntos, como colaboradores en la gran tarea que no es común: descubrir la verdad de la vida y del mundo en el que vivimos.+ (PE/Lupa Protestante)


Enric Capó
09/02/16 - PreNot 7959
Agencia de Noticias Prensa Ecuménica
www.ecupres.com.ar

Comentarios y FORO...

Segundo centenario: por qué es tan importante Darwin


Charles Darwin tuvo una idea grandiosa, posiblemente la más potente de todos los tiempos. Y como todas las grandes ideas es seductoramente simple. Tan asombrosamente simple, tan deslumbrantemente obvia, que aun si otros que le precedieron merodearon en su torno, ninguno dio en buscarla en el lugar adecuado.

Darwin tuvo muchas otras ideas (por ejemplo, su ingeniosa y en gran parte correcta teoría de la formación de los arrecifes de coral), pero es su gran idea de la selección natural, publicada en Sobre el origen de las especies, la que dio a la biología su principio-guía, una ley rectora que contribuye a dar sentido a todo lo demás. Entender su fría y maravillosa lógica es imprescindible.

El poder explicativo de la selección natural no se limita solamente a la vida sobre este planeta; es la única teoría propuesta hasta la fecha que podría, incluso en principio, explicar la vida sobre cualquier planeta. Si hubiera vida en cualquier otra parte del universo –y mi apuesta provisional es que la hay—, es casi seguro que la base de su existencia vendría dada por alguna versión de la evolución por selección natural. La teoría de Darwin funcionaría igualmente bien por extraña, alienígena y estrambótica que la vida extraterrestre pudiera ser, y mi conjetura a día de hoy es que puede llegar a ser más estrafalaria de lo que podemos llegar a imaginar.

La razón explicativa

Pero ¿qué hace de la selección natural una fuerza tan especial? Una idea potente consigue explicar mucho partiendo de pocos supuestos. Ofrece muchas explicaciones "de peso" gastando poco en supuestos o postulados. Te da un montón de dividendos cognitivos por unidad explicativa. Su razón explicativa –es decir, lo que explica, dividido por lo que necesita suponer para explicarlo—, es grande.

Si algún lector sabe de una idea que disponga de una razón explicativa mayor que la de Darwin, que nos lo haga saber. La gran idea de Darwin explica toda la vida y sus consecuencias, y esto incluye a cualquier cosa que posea un mínimo grado de complejidad. Este es el numerador del quebrado, y es enorme.

Sin embargo, el denominador de la razón explicativa es espectacularmente pequeño y simple: selección natural, la supervivencia no azarosa de los genes en acervos genéticos (para decirlo en términos neodarwinianos, más que en los del propio Darwin).

Se puede condensar la grandiosa idea de Darwin en un sencillo aserto (formulable también en términos actuales, que no son exactamente los de Darwin): "con tiempo suficiente, la supervivencia no azarosa de las entidades hereditarias (que producen copias ocasionalmente defectuosas) generará complejidad, diversidad, belleza y una ilusión de diseño tan convincente, que resultará casi imposible de distinguir de un diseño inteligente intencionado". He puesto entre paréntesis "que producen copias ocasionalmente defectuosas" porque los errores son inevitables en cualquier proceso de copia. No precisamos, pues, incluir las mutaciones entre nuestros supuestos. La "entrada" de mutantes le sale gratis a la teoría. La locución "con tiempo suficiente" tampoco representa el menor problema, salvo para una mente humana que ha de lidiar con la formidable magnitud del tiempo geológico.

Un cierto tipo de mentes

Es precisamente su capacidad para simular la ilusión de diseño lo que parece convertir a la gran idea de Darwin en una amenaza para cierto tipo de mentes. Y es esa misma capacidad la que presenta el mayor obstáculo para su comprensión. La gente es incrédula por naturaleza ante la idea de que algo tan sencillo pueda explicar tanto. La idea que se le impone a cualquier observador ingenuo de la maravillosa complejidad de la vida es que tiene que haber sido diseñada de manera inteligente.

Pero la idea de un diseño inteligente (DI) se halla en el extremo opuesto de lo que debe ser una teoría potente: su razón explicativa es patética. El numerador es el mismo que el de Darwin: todo lo que sabemos sobre la vida y su prodigiosa complejidad. Pero el denominador, lejos de la prístina y minimalista simplicidad de Darwin, es al menos tan grande como el propio numerador: una misteriosa e inexplicada inteligencia, lo suficientemente grande como para poder diseñar toda la complejidad que, de partida, se trataba de explicar.

Puede que aquí radique la respuesta a un enigma que sigue importunando en la historia de las ideas. Luego de la brillante síntesis de la física a que procedió Newton, ¿por qué se tardó cerca de 200 años hasta la entrada en escena de un Darwin? Porque lo cierto es que el logro científico de Newton parece mucho más arduo. Tal vez la respuesta sea que la solución que acabó dando Darwin al misterio de la vida es aparentemente demasiado fácil.

Otros reivindicaron la prioridad de la idea. Patrick Matthew, por ejemplo, en el apéndice a su obra On Naval Timber, según fue puntillosamente reconocido por el propio Darwin en ulteriores ediciones del Origen. Sin embargo, aunque Matthew comprendió el principio de la selección natural, no está nada claro que entendiera su fuerza modeladora de la vida. A diferencia de Darwin y de Alfred Russell Wallace, quien dio en la selección natural por su cuenta, lo que estimuló a Darwin a publicar su teoría, Matthew parece haber entendido la selección como una fuerza puramente negativa, eliminatoria, y no como la fuerza propulsora de toda vida. En realidad, la selección natural le resultaba algo tan obvio, que ni siquiera necesitaba ser descubierto.

Versiones confusas

Aunque es verdad que la teoría de Darwin admite aplicaciones mucho más allá de los confines de la evolución de la vida orgánica, quiero prevenir contra un tipo particular de "darwinismo universal", a saber: contra la acrítica inyección de alguna que otra confusa versión de la selección natural en cualquier ámbito concebible de las ciencias humanas, venga o no venga a cuento.

No es imposible que las empresas "más aptas" sobrevivan en el mercado comercial, ni que las teorías "más aptas" sobrevivan en el mercado científico, pero deberíamos andarnos con mucha cautela antes de dejarnos llevar por este tipo de discursos. Y además, huelga decirlo, hubo el llamado "darwinismo social", que culminó en la obscenidad del hitlerismo.

Menos nocivo, pero no menos infértil intelectualmente, es el modo tan laxo como acrítico con que algunos biólogos aficionados aplican inapropiadamente la selección a determinados niveles de la jerarquía de la vida. "Supervivencia de las especies más aptas, extinción de las especies peor adaptadas" suena, superficialmente, a selección natural, pero las apariencias engañan aquí de todo punto. Como el propio Darwin puso particular empeño en destacar, la selección natural versa sobre los diferenciales de supervivencia en el seno de las especies, no entre ellas.

Termino con una reflexión sobre una parte más sutil del legado de Darwin. Darwin eleva nuestra consciencia al nivel de la vigorosa capacidad de la ciencia para explicar las cosas grandes y complejas a partir de las pequeñas y simples. En biología, anduvimos a ciegas durante siglos, enterquecidos en pensar que la extravagante complejidad de la naturaleza precisa de una explicación extravagantemente complicada. Darwin triunfó de esa engañosa ilusión, y la deshizo.

Quedan pendientes, en física y en cosmología, interrogantes de muy hondo calado que aguardan a su Darwin. ¿Por qué son como son las leyes de la física? ¿Y por qué hay leyes? ¿Por qué hay universo? También aquí es tentador el señuelo del "diseño". Pero contamos con el antecedente de la cautela metodológica de Darwin. Ya hemos pasado por esto. Gracias a Darwin, y por difícil que resulte, nos avilantamos a buscar auténticas explicaciones: explicaciones que expliquen más que sus supuestos de partida.


Richard Dawkins
The Guardian, 9 febrero 2009
Richard Dawkins ocupa la cátedra Charles Simonyi de divulgación pública de la ciencia en la Universidad de Oxford. Su último libro es El espejismo de Dios.

Traducción para www.sinpermiso.info: Daniel Raventós
http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2363

Comentarios y FORO...

lunes, 26 de noviembre de 2007

Ciencia, Religión y Física Cuántica


La ya antigua pregunta sobre lo irreconciliables o no entre la creencia en Dios y las ciencias naturales modernas, adquiere sesgos novedosos en la actualidad.

Los descubrimientos sobre el universo desalojaron antiguas “creencias” científicas sobre su “techo” y estabilidad mostrándose infinito y en permanente movimiento. Hay quienes sostienen que es como un gran paralelogramo que se va desplegando hasta un punto que podría quebrarse, pero que, alcanzado ese límite vuelve a contraerse en un movimiento denominado de supervivencia. Más aún, algunos científicos afirman que, en ese movimiento, aparece una fuerza proveniente del más allá del “paralelogramo” que le insufla vida.

Si desde el espectro cristiano ya no se puede apelar a una creación mágica producida por el chisporreteo de los dedos de la Divinidad, tampoco los científicos están habilitados a pensar en un surgimiento del universo como producto de la mera casualidad. Sus maravillosos descubrimientos lo colocan en la posición de rever sus anteriores posiciones producto del conocimiento de otra época.

En la semana del 19 al 23 de noviembre, Lothar Schäfer, 68, Düsseldorf, Alemania, químico, docente en la Universidad de Arkansas, con abundante bibliografía en temas científicos, presentará su libro “En busca de la realidad divina” (In Search of Divine Reality. Science as a Source of Inspiration), editado por Lumen, traducido por el obispo (e) Mortimer Arias, donde “muestra que detrás de la superficie visible del mundo se halla una realidad escondida, no-empírica, que no se compone de cosas materiales, sino de formas no-materiales, pero que también son reales, porque pueden manifestarse en el mundo material”.

Esa visión del universo es descripta por Schaffer mediante la utilización de la física cuántica que, para continuar con su deseo de ser comprendido, construye su libro mediante la utilización de un lenguaje comprensible para quienes no son conocedores de la terminología científica.

En una sociedad donde el conocimiento es primordial, Schaffer aporta desde la cuántica elementos pocos conocidos que enriquecen la discusión sobre la dimensión humana inmersa en el todo del siempre sorprendente universo y que, como él dice, favorece a la búsqueda del sentido de la vida.

Es realmente apasionante que ese movimiento de revisión de las “creencias” “científicas” provenga desde distintas áreas de la ciencia y más allá de las posiciones existenciales que tengan sus promotores.

Así, el filósofo francés Michel Onfray, 47, en su último libro, “Tratado de Ateología”, subtitulado “Física de la metafísica”, desmitifica el presunto ateísmo de la Revolución Francesa –más anti católica romana que atea- como el de Spinoza, Feuerbach y hasta del mismo Nietzche, de quienes no encuentra en sus escritos la proclamación de ateos sino la de descriptores del fenómeno religioso según se expresaba en sus épocas. Con todo ello, el lucido Onfray no renuncia a su exquisita militancia anarquista.

Lo de Schäfer ofrece la ocasión para señalar la importancia de tener el coraje de atreverse a conocer distintos aportes contemporáneos y apelar al “único recurso que aún tenemos” “el pensar”, como sostiene el filósofo argentino Eduardo Sanguinetti que, tal vez, por ejercer esa actitud, pensar, esté relegado en su país natal.

Sobre ese punto, el de atreverse a conocer y pensar, es necesario especificar que la propuesta no es solo para los religiosos, que tienen bien ganada fama de ser “conservas” y “cerrados”, sino para todo el espectro de “no religiosos” que suelen ser tan o más “conservas” y “cerrados” que los militantes de la Divinidad.

Al respecto, la historia de cómo llega este libro al público en castellano es muy interesante. El Dr. Miguel Rudko, bautista, argentino, médico cardiólogo, se fue, como tantos otros y otras, a Estados Unidos. No cerrado ni en su fe ni en su profesión se dio espacio para otras inquietudes. Conoció al Dr. Lothar Schaffer, leyó sus escritos y conversó con él sobre esas temáticas. Supo que el libro que comentamos había sido traducido al ruso y al portugués. Le propuso traducirlo al español.

Aceptada la idea, Rudko le acercó un nombre para esa tarea, Mortimer Arias, uruguayo, pastor y quien, entre otras responsabilidades, fue Obispo de la Iglesia Metodista en Bolivia. Arias comenta que “a Miguel lo conocí en los campamentos que hacíamos en el. Colegio Ward y luego cimenté amistad con el en mis viajes a Estados Unidos. Cuando me llegó el pedido no sabia que hacer, pues era una tarea muy grande y delicada. En eso estaba cuando fui operado de la columna. En el largo periodo de recuperación fui traduciéndolo y ahora está allí, por presentarse en Buenos Aires con la presencia de Schäfer” Arias realizó consultas a distintas personas para su trabajo de traducción. Resalta que “fue muy importante el aporte de mis sobrinos Darío y Rosana”. Explica que Darío, profesor en Mar del Plata, es hijo de Domingo Ferrari, pastor metodista en Uruguay, y Rosana, Dra. en Química en Heidelberg, Alemania, hija Francisco Ferrari, activo laico en la Iglesia Metodista de México. Para ampliar los datos vale mencionar que “los” Ferraris son oriundos de Bahía Blanca, al sur de la provincia de Buenos Aires.

En todo esto Mortimer Arias tiene una solo sentimiento triste. “Miguel Rudko falleció mientras estábamos en el proceso de traducción”. A causa de ello es que propuso que la versión en castellano sea dedicada a Miguel Rudko. + (PE)


Domingo Riorda

Nota. “En busca de la realidad divina” será presentado en Buenos Aires, con la presencia de su autor Lothar Schaffer, el lunes 19 en el Seminario Rabínico y el martes 20, en el ISEDET.

ECUPRES - PreNot 7016 - 07.11.15
http://www.ecupres.com.ar/noticias.asp?Articulos_Id=2597


Comentarios y FORO...

jueves, 22 de noviembre de 2007

Francisco Rubia y el cerebro místico

"El cerebro es la sede de todo lo espiritual"

/Tengo 65 años, nací en Málaga, viví 22 años en Alemania y ahora en Madrid. Soy catedrático de Fisiología en la facultad de Medicina de la Universidad Complutense y director del Instituto Pluridisciplinar de esta universidad. Estoy casado, y tengo dos hijas y un nieto. La política española es para apearse. Dios es una experiencia humana/



VÍCTOR-M. AMELA *

*-¿Dios creó el cerebro... o el cerebro creó a Dios?*

-No puedo responder a eso.

*-Usted es neurobiólogo...*

-Y sí puedo decirle que toda experiencia espiritual tiene base cerebral.

*-¿Por ejemplo?*

-El éxtasis místico. Hay estructuras concretas del hemisferio derecho de nuestro cerebro directamente implicadas en ese estado.

*-Entonces, ¿también yo puedo ser místico?*

-Es una capacidad universal, ciertamente, pero hay cerebros más lábiles, más proclives que otros a entrar en ese estado de éxtasis.

*-¿En qué consiste un éxtasis místico?*

-En una experiencia (transitoria) de disolución de la dualidad Yo-Naturaleza (o sea, desaparece tu ego, fundido en uno con el todo) y de suspensión del flujo del tiempo.

*-O sea... siento que soy infinito y eterno.*

-Y que todo encaja, todo se ilumina, todo está bien. Es un arrobo que han descrito muchas personas: poetas, artistas, eremitas, santos, herejes, visionarios, místicos célebres...

*-Y relatan que han conectado con Dios.*

-Eso los formados en culturas con Dios. Pero si eso lo vive un budista (el budismo carece de Dios), le hablará de "iluminación".

*-¿Qué ha sucedido en esos cerebros?*

-Se ha estimulado el lóbulo temporal derecho (más visuo-espacial, y de emociones, afectos...) y se suspende la actividad del lóbulo parietal izquierdo (el lógico-matemático, analítico, que capta la dualidad, las antinomias como arriba-abajo, antes-después...).

*-El arrobo místico altera nuestra percepción cotidiana de espacio y tiempo, pues...*

-Quizá espacio y tiempo sean las gafas con que el cerebro mira la realidad. ¡Un filtro construido por el cerebro! Quizá el cerebro nos restrinja lo real, cosa útil para sobrevivir como especie. Y, en el éxtasis místico, ¡el cerebro se quita un ratito esas gafas, ese filtro!

*-¿Y qué más podemos ver en ese éxtasis?*

-Una luz blanca, sensación de viajar en el espacio, de que estás volando, levitando...

*-¿Como Santa Teresa de Jesús?*

-Está muy claro que Santa Teresa tenía epilepsia del lóbulo temporal derecho, que se expresa en el síndrome de Gastaut-Geschwind: hiperreligiosidad, hipergrafía...

*-¿Por eso escribía desaforadamente?*

-¡Fíjese en la profusa obra escrita de Santa Teresa..! Y también ven luces cegadoras. ¡Como la que tiró a san Pablo de su caballo!

*-¿Otro epiléptico?*

-La descripción que hace san Pablo de sus visiones encaja en el mismo síndrome.

*-¿Todos los fundadores o reformadores religiosos han sido psicópatas, o qué?*

-¡La gente que "ve" diferente es la que mueve el mundo! Pero no tilde el éxtasis místico de patología: es una función más del cerebro, igual que tiene la otra, la analítica.

*-Seguro, pero más exótica...*

-Quienes la viven sienten que esa vivencia es más "real" que la gris realidad cotidiana. Y eso les insufla tal convicción, tal entusiasmo.., ¡que se entiende que convenzan a los demás y que lleguen a fundar religiones!

*-¿Y desde cuándo existen éxtasis místicos?*

-Desde que existe el ser humano. Desde los chamanes prehistóricos. ¡Es una actividad del sistema límbico de nuestro cerebro!

*-Entonces está usted sugiriendo que el ser humano es religioso por naturaleza...*

-Sí. La sensación de trascendencia, de unicidad, va con nosotros. Por eso todo intento de extirpar la espiritualidad... ¡fracasará!

*-Pero existen los ateos...*

-Eso es una opción cultural, claro. El psicólogo Michael Persinger estimuló electromagnéticamente el lóbulo temporal derecho de mil personas: unos dijeron sentir la presencia de Jesús o la Virgen, otros de Elías, Mahoma, el Espíritu del Cielo..., según su trasfondo cultural. Y había ateos y agnósticos... ¡que hablaron de abducción por alienígenas..!

*-¿Puedo provocar yo en mi cerebro un estado de éxtasis místico y ver a Dios?*

-A lo largo de los siglos se han empleado diversas técnicas: danzas, músicas, ejercicios respiratorios, rezos, posturas, ayuno y castidad, aislamiento, ciertas drogas...

*-¿Y puede declararse espontáneamente?*

-Sí. O por un "shock" emocional. La edad más favorable es entre los 30 y 35 años. Y los pueblos ágrafos, arcaicos, eran más proclives a ese estado: usaban más el sistema límbico del cerebro (hipocampo, amígdala), lo que facilita la conciencia no-egoica, y, así, sentirse animal o roca o árbol... Nosotros usamos más el cerebro binario, que separa e individua las cosas: yo, el mundo, esto, aquello...

*-¿Y qué sucede en nuestro cerebro al morir? Hay quien en ese trance ve a Dios...*

-Ese trance se parece a un éxtasis místico: hay anoxia (ausencia de oxígeno), y eso lo notan antes las células pequeñas, las interneuronas, cuya función es inhibir a las grandes, a las neuronas, que así quedan desmadradas, desinhibidas: esto excita la corteza visual y nos da sensación de avanzar por un túnel hacia una luz blanca (el cielo, Dios...) al fondo (a causa de la fisiología de la fóvea), y, a la vez, ese estrés cerebral provoca que el hipocampo repase rápidamente su memoria episódica: y por ello ves escenas de tu vida.

*-¿Una experiencia grata o desagradable?*

-Muy gratificante, placentera: ¡se multiplica por 300 el volumen de endorfinas, inhibidoras del dolor! Pero en algunos casos, si solamente resulta excitada la amígdala, hay sensaciones de pavor, terrores desagradables...

*-¿El infierno?*

-Sí: místicos cristianos hablan del demonio, del infierno... Jesús mismo, mientras ayunaba en el desierto, charló con Satanás.

*-Asombra hablar de esto con un científico.*

-Pues anote lo que dijo Einstein: "Lo místico es la fuente de toda ciencia verdadera".


FRANCISCO J. RUBIA, neurobiólogo
La Contra de la Vanguardia, 24 de julio del 2003.



Comentarios y FORO...

ETIQUETAS

Acción solidaria (14) Adolfo Pedroza (2) Adolfo Pérez Esquivel (3) América Latina (62) Amor (3) Análisis de la comunicación (18) Antiglobalización (3) Antiimperialismo (13) Apostasía (3) Ateísmo (1) Cambiode paradigma (4) Ciencia (3) Colaboraciones (227) Cristianismo (55) Cultura (2) Derechos Humanos (55) Diálogo (1) Domingo Riorda (2) Ecosociología (37) Ecumenismo (1) Eduardo Pérsico (20) Educación (14) Emma Martínez Ocaña (1) Enrique Carfagnini (1) Equidad (58) Espiritualidad (26) Estructuras sociales (18) Ética y Sociedad (138) Filosofía (2) Geopolítica (19) Gonzalo Haya Prats (9) Hambre (10) ICR (86) Iglesia (15) II-SP (1) Imperialismo (9) Irina Santesteban (1) Iris M. Landrón (1) J.J.Tamburini (1) Jaime Richart (4) José Comblin (1) José M. Castillo (33) Juan Masiá (1) Leonardo Boff (23) Libertad (1) Libertad de expresión (2) Lorena Aguilar Aguilar (2) Luis (1) Luis Alemán (2) Marcela Orellana (6) Marcelo Colussi (1) Marià Corbí (2) Maya Lambert (3) Mística (1) Mujer (1) Oscar Taffetani (2) P. Luis Barrios (3) Paz Rosales (4) Pelota de Trapo (6) Pepcastelló (94) Pere Casaldàliga (2) Pobreza (3) Poesía (13) Psicología (1) Rafael Fernando Navarro (64) Recomendamos (3) Religión (20) Religión y Ciencia (9) Religión y Cultura (3) Religión y política (49) Religión y sociedad (20) Sabiduría popular internáutica (2) Sergio Ferrari (2) Solidaridad (4) Susana Merino (1) Taizé (3) Teología de la Liberación (5) Thelma Martínez (2) Utopía (10) Veca Muelle (1) VIDALOGÍA (1) Violencia (6) Violencia de género (1) Walter Dennis Muñoz (7)